La estrategia de Donald Trump para expulsar a senadores estatales republicanos de Indiana que bloquearon su plan de redistribución de distritos podría revelar el alcance de su pérdida de poder dentro del partido. La semana pasada, Turning Point USA organizó un acto de movilización en apoyo a Brenda Wilson, candidata respaldada por Trump que desafía al senador estatal Greg Goode en las primarias del 5 de mayo.

Un equipo de la organización se reunió en el Amphitheater del Parque Fairbanks en Terre Haute, Indiana, con carteles y folletos a favor de Trump, además de reproducir una lista de reproducción titulada "Trump Rally". Sin embargo, según NOTUS, solo asistieron cuatro personas, tres de ellas de la misma familia.

Esta no es la primera vez que Turning Point USA celebra eventos con mayor afluencia como parte de su campaña para desbancar a los llamados "RINOs" (republicanos moderados o disidentes) que no apoyan las injerencias de Trump en elecciones estatales. En Indiana, ocho legisladores republicanos que votaron en contra del plan de redistribución de distritos de Trump se presentan a la reelección en las primarias, y siete de ellos enfrentan candidatos respaldados por el expresidente.

Además del apoyo financiero prometido por aliados de Trump en el estado, como el gobernador Mike Braun y el senador Jim Banks, los candidatos respaldados por el expresidente han recibido una inyección de fondos externos de grupos como Club Growth for Action, que destinará 2 millones de dólares a ocho campañas. Sin embargo, con los índices de aprobación de Trump en el 37% a nivel nacional y alrededor del 49% en Indiana —un estado que ganó en 2024—, no está claro que asociarse con él, su impopular guerra en Irán o su mal desempeño económico no se convierta en un lastre para los candidatos en lugar de un impulso.