Starlink, la red de satélites de SpaceX, ha decidido desactivar un sistema de posicionamiento oculto que algunos usuarios aprovechaban como alternativa al GPS. Aunque la mayoría de los clientes desconocían su existencia, esta funcionalidad permitía estimar la ubicación de los dispositivos conectados a su red.
La compañía, cuyo objetivo principal es ofrecer servicios de internet satelital, reconoció en mayo de 2025 ante la Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU. (FCC) que su constelación de satélites podría proporcionar servicios de navegación, posicionamiento y sincronización (PNT). Sin embargo, Starlink ha optado por cerrar el acceso a esta capacidad, según informaba PCMag.
El sistema de Starlink presentaba ventajas significativas frente al GPS tradicional. Como explicó Todd Humphreys, director del Grupo de Redes Inalámbricas y Comunicaciones (WNCG) y del Laboratorio de Radionavegación de la Universidad de Texas en Austin, «la belleza de Starlink como respaldo al GNSS radica en que es un sistema completamente distinto: frecuencias diez veces más altas, anchos de banda entre diez y cien veces mayores, potencias entre cien y mil veces superiores y una constelación de satélites cien veces más extensa».
La decisión de Starlink llega en un momento en que los ataques de interferencia y suplantación de señales GPS se han vuelto más frecuentes. Estos incidentes, que pueden afectar a sectores como la aviación, el transporte marítimo o las telecomunicaciones, han impulsado la búsqueda de alternativas más robustas.
Aunque la empresa ha cerrado el acceso a su sistema de navegación, investigadores y expertos en el sector ya trabajan en soluciones para reactivar esta funcionalidad. El objetivo es aprovechar la infraestructura de Starlink como respaldo ante las vulnerabilidades del GPS tradicional.