Un jurado del área de Boston declaró este martes a Stefon Diggs, exreceptor de los New England Patriots, no culpable de todos los cargos criminales presentados en su contra. La acusación surgió tras la declaración de una antigua chef privada del jugador, quien afirmó que Diggs intentó estrangularla durante una discusión por un pago adeudado.
Diggs enfrentaba dos cargos: uno por estrangulamiento o asfixia (delito grave) y otro por agresión y agresión con contacto físico (delito menor). Según el Boston Globe, el veredicto se alcanzó tras menos de dos horas de deliberación en el Tribunal de Distrito de Dedham, tras los argumentos finales presentados el mismo día.
El testimonio clave que marcó el juicio
Periodistas locales en la sala destacaron un momento crucial durante el juicio de dos días: el testimonio de la chef, Jamila Adams. Según Boston 25 News, que difundió inicialmente la noticia en diciembre, la defensa de Diggs preguntó a Adams si sabía que «alguien en su nombre había exigido 5,5 millones de dólares a Stefon Diggs». Adams respondió que presentaba una reclamación por compensación laboral y exploraba opciones civiles.
La Associated Press añadió que, al ser presionada sobre la demanda de 5,5 millones, Adams evitó responder directamente, afirmando: «No puedo hablar de eso».
El contexto de la reclamación económica
La defensa de Diggs sugirió que la reclamación millonaria pudo influir en el testimonio de Adams, presentando así una posible motivación detrás de las acusaciones. El caso, que generó gran atención mediática, se centró en la versión de los hechos presentada por ambas partes, sin que existiera evidencia física que respaldara las alegaciones de estrangulamiento.