Super Smash Bros. Ultimate cumple casi ocho años desde su lanzamiento, y aunque el tiempo vuela, su impacto sigue intacto. Parte de su magia radica en su ambición: desde el inicio, el juego prometió que todos estaban ahí, y así fue. Con un plantel inicial de 74 personajes —más 12 adicionales mediante DLC— incorporó desde leyendas como Kirby y Pikachu hasta novedades como Isabelle, Incineroar y Simon Belmont. Esta diversidad no solo amplió su alcance, sino que consolidó su posición como un fenómeno cultural.

Pero el futuro del franchise podría estar más cerca de lo que parece. Recientemente, un rumor apunta a que el próximo Super Smash Bros. ya está en desarrollo, con una posible fecha de lanzamiento en 2027 o 2028. Aunque no hay confirmación oficial, la lógica detrás de esta hipótesis no es descabellada. El director de la saga, Masahiro Sakurai, finalizó Kirby Air Riders en noviembre de 2025, lo que deja margen para un nuevo proyecto. Sin embargo, el verdadero debate no gira en torno a si habrá un nuevo Smash, sino a cómo superará a Ultimate.

Durante años, Ultimate ha sido comparado con Avengers: Endgame: una obra que parece cerrar un ciclo. Reunió a casi todos los personajes de la saga, incluyó figuras de terceros y se presentó como una declaración definitiva. Intentar igualar —o superar— esa magnitud es un reto arriesgado. Por eso, muchos fans muestran cautela ante el futuro de la franquicia.

En foros como Reddit, los jugadores ya debaten cómo debería ser el próximo Smash. La mayoría coincide en que el tamaño del plantel no debe ser el foco principal. Algunos incluso proponen reducir la lista a unos 35 personajes, similar a Brawl, para priorizar la innovación en la jugabilidad. Como comentó un usuario:

«El plantel masivo de Ultimate es su mayor atractivo, pero un sucesor tendrá dificultades para igualarlo, especialmente en lo que respecta a personajes invitados. La forma de atraer a nuevos jugadores es mediante mecánicas innovadoras».

Además, hay otro factor clave: muchos personajes icónicos —como Mario, Donkey Kong, Kirby o Zelda— han protagonizado numerosos juegos desde que se crearon sus kits en Smash. Esto abre la puerta a que un nuevo título explore mejoras profundas en el sistema de combate, en lugar de limitarse a añadir más fighters. ¿Podría ser esta la estrategia para reinventar la saga sin perder su esencia?