Los Houston Texans han demostrado en más de una ocasión su disposición a moverse en el Draft de la NFL para reforzar su plantilla. Un ejemplo claro fue la elección de Will Anderson en 2022. Esta vez, aunque con un movimiento menos ambicioso, han vuelto a actuar para sumar talento a su equipo.
En un intercambio con los Buffalo Bills, los Texans han ascendido dos puestos en la primera ronda, pasando del puesto 28 al 26. Con esta posición, han seleccionado al guard Keylan Rutledge, procedente de Georgia Tech. La apuesta es clara: mejorar una línea ofensiva que ha sido clave para el rendimiento de C.J. Stroud.
Para lograr este movimiento, los Texans han enviado a los Bills tres selecciones: el puesto 28, el 69 y el 167 del Draft. La pregunta ahora es si esta inversión en la línea ofensiva se traducirá en un mayor rendimiento para el quarterback y, en consecuencia, para todo el equipo.
La línea ofensiva ha sido un punto débil en los últimos años para los Texans. Con jugadores como Rutledge, esperan corregir esta tendencia y ofrecer a Stroud un entorno más estable en el campo.