Gobernador de Minnesota acusa al gobierno federal de usar tácticas autoritarias
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, participó en el programa ‘Jimmy Kimmel Live!’ esta semana, donde denunció las acciones de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en su estado a principios de año. Durante la entrevista, Walz lanzó una pregunta crítica: ‘¿Dónde estaban los defensores del “Don’t Tread On Me” cuando ICE llegó a Minnesota?’
¿Fue Minnesota un objetivo político?
Jimmy Kimmel preguntó a Walz si creía que el estado había sido seleccionado deliberadamente por la administración Trump debido a su papel como compañero de fórmula de Kamala Harris en las elecciones de 2024. Walz respondió sin dudar: ‘No es una coincidencia. No lo es’. Y añadió: ‘Creo que odia Minnesota porque cuidamos a nuestra gente, invertimos en ella y la alimentamos. Eso es lo que pasa’.
El gobernador profundizó en su análisis: ‘Estoy convencido de que buscaban un estado. Querían uno’. Según Walz, las autoridades federales planeaban una operación a gran escala y eligieron Minneapolis tras probar en Chicago, donde desplegaron a unos 500 agentes. En Minnesota, la cifra ascendió a 3.500.
‘Creo que querían provocar una respuesta violenta para activar la Ley de Insurrección y justificar su uso’, declaró Walz, refiriéndose a la posibilidad de que el gobierno federal buscara excusas para desplegar tropas federales.
Muertes y falta de transparencia federal
Las redadas de enero en Minneapolis no solo generaron protestas, sino también dos muertes: Renee Good y Alex Pretti, ciudadanos que perdieron la vida en enfrentamientos con agentes de ICE y la Patrulla Fronteriza. Walz reveló que los agentes involucrados fueron trasladados rápidamente fuera del estado, sin que se conociera su paradero actual.
Ante la pregunta de Kimmel sobre el estado de las investigaciones, Walz respondió con frustración: ‘Los sacaron de Minnesota. Asumo que están trabajando en otro lugar’. Además, anunció la creación de una comisión de la verdad en el estado para recopilar pruebas y exigir responsabilidades: ‘Vamos a traerlos de vuelta y exigirles cuentas’.
El gobernador criticó duramente la falta de colaboración del gobierno federal: ‘No hay cooperación. No comparten información, algo inusual en situaciones como esta’. Walz subrayó que el gobierno federal ‘armó’ la situación contra los ciudadanos y que, de no ser por la intervención estatal, ‘nada habría pasado’.
‘Esta fue una situación muy peligrosa donde el gobierno federal literalmente armó a sus agentes contra ciudadanos, y no pasó nada’, denunció. Y concluyó con una pregunta contundente: ‘¿Dónde estaban los “Don’t Tread On Me” cuando estábamos siendo pisoteados en Minnesota?’
Reacciones y contexto político
Las declaraciones de Walz se enmarcan en un contexto de tensión política entre el gobierno federal y los estados con gobiernos demócratas. Minnesota, conocido por sus políticas progresistas en materia de inmigración y derechos sociales, se ha convertido en un punto de conflicto con la administración actual.
Mientras Walz acusa al gobierno de autoritarismo, sus detractores argumentan que las redadas respondían a la necesidad de hacer cumplir las leyes migratorias. Sin embargo, el gobernador insiste en que la operación fue diseñada para generar caos y justificar medidas represivas.