Trump logra acuerdo con Regeneron para reducir precios de medicamentos
El expresidente Donald Trump anunció un acuerdo privado con Regeneron Pharmaceuticals que marca el cierre de los 17 acuerdos de precios de medicamentos inicialmente impulsados por la Casa Blanca el año pasado. Según el convenio, Regeneron se compromete a:
- Reducir los precios de sus fármacos para el programa Medicaid;
- Ofrecer el medicamento para el colesterol Praluent a través de la plataforma TrumpRx por solo 225 dólares;
- Invertir 27.000 millones de dólares en desarrollo farmacéutico en Estados Unidos.
Además, Regeneron recibió la aprobación de la FDA para Otarmeni, el primer tratamiento de terapia génica avalado bajo el nuevo programa de vouchers de prioridad nacional de la agencia. Trump había enviado cartas a 17 de las mayores farmacéuticas del país exigiendo reducciones de precios, iniciando meses de negociaciones que, en algunos casos, aún no han sido formalizadas.
Reclasificación histórica del cannabis medicinal
En otro movimiento significativo, la administración Trump emitió una orden para reclasificar el cannabis medicinal con licencia estatal como una sustancia de menor riesgo. Esta decisión, largamente reclamada por activistas, elimina la consideración del cannabis como equivalente a la heroína en la normativa federal.
La orden, firmada por el fiscal general en funciones Todd Blanche, no legaliza el cannabis para uso médico o recreativo a nivel federal, pero sí modifica su regulación. El cannabis medicinal pasa de la Lista I —reservada para sustancias sin uso médico y alto potencial de abuso— a la Lista III, que permite un control menos estricto.
Esta medida, descrita por STAT como "una nueva era en la política de drogas del Partido Republicano", también conlleva beneficios clave:
- Reducción de cargas fiscales para productores autorizados de cannabis medicinal;
- Facilitación de la investigación científica sobre la planta;
- Menor burocracia para estudios clínicos.
Impacto en la industria y la investigación
La reclasificación abre nuevas oportunidades para empresas del sector cannábico, que podrán operar con menos restricciones federales. Además, investigadores tendrán mayor acceso a cannabis para estudios, lo que podría acelerar el desarrollo de tratamientos basados en cannabinoides.
Aunque la medida no implica un cambio en la prohibición federal del cannabis, representa un avance histórico en la normalización de su uso médico y en la flexibilización de políticas restrictivas.
"Esta decisión refleja un reconocimiento de que el cannabis medicinal tiene un valor terapéutico real y no debe tratarse como una droga peligrosa sin uso médico". — Vocero de la administración Trump
Los detalles completos de estos acuerdos y su implementación aún están en desarrollo, pero su anuncio marca un hito en la política de salud y drogas de Estados Unidos.