El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sugerido este lunes que el gobierno federal podría avanzar en la aprobación de ciertas formas de 7-OH, un opioide derivado de la planta de kratom, conocida por sus usos recreativos y como tratamiento alternativo para el dolor.

«Estamos analizando muy seriamente el 7-OH natural y su posible aprobación», declaró Trump durante una comparecencia pública. Sin embargo, no especificó a qué se refería exactamente con el término «natural» en este contexto.

El 7-hidroximitraginina (7-OH) es un compuesto que, en pequeñas cantidades, se encuentra de forma natural en el kratom. Esta planta, originaria del sudeste asiático, ha ganado popularidad en los últimos años tanto como sustancia recreativa como en tratamientos no regulados para aliviar el dolor. Aunque su peligrosidad es menor en comparación con opioides sintéticos potentes como el fentanilo o los analgésicos recetados, el kratom no está exento de riesgos: puede generar adicción y, en casos extremos, provocar sobredosis.

El anuncio de Trump llega en un momento en el que las autoridades estadounidenses debaten sobre la regulación de sustancias derivadas del kratom, un tema que ha generado división entre expertos en salud pública y defensores de su uso medicinal. Mientras algunos argumentan que podría ser una alternativa menos dañina para el tratamiento del dolor crónico, otros advierten sobre los posibles efectos adversos y la falta de estudios clínicos concluyentes.

Hasta la fecha, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) no ha aprobado el kratom ni ninguno de sus derivados para uso médico, clasificándolo como una sustancia de «preocupación médica». No obstante, la presión política y social podría impulsar un cambio en la postura regulatoria del gobierno.

Fuente: STAT News