La estrategia de intimidación extrema tiene un efecto rebote. Tras amenazar con "destruir una civilización entera", los intentos posteriores de Trump por presionar a Irán han perdido fuerza. Un ejemplo claro fue su publicación en redes sociales el pasado miércoles: una imagen generada por IA donde aparece con traje, gafas de sol y un rifle de asalto, acompañada del mensaje "NO MORE MR. NICE GUY". Bajo la foto, escribió: "Irán no sabe cómo firmar un acuerdo no nuclear. ¡Más les vale espabilar pronto!"

La respuesta iraní no se hizo esperar. Su embajada en Ghana publicó en X (antes Twitter) una crítica mordaz, comparando el mensaje de Trump con una película fallida:

🎬 RATED DJT (inestabilidad extrema, argumento falso, sin estrategia de salida) 🍊 Rotten Oranges: 34% 🎯 MAGAcritic: 47/100 🎞️ IMDB (Imaginary Movie Database): 4.5/10 😴 CinemaSnore: F−

Pero más allá de los intercambios en redes sociales, la realidad es preocupante. Aunque el alto el fuego sigue vigente, el conflicto entra en una fase más peligrosa. Según informes recientes, la Casa Blanca estudia opciones para aumentar la presión sobre Irán, y ninguna apunta a una solución pacífica. Las alternativas incluyen una escalada militar masiva, el colapso de la economía global o ambas.

Hace tres semanas, Trump advirtió que "una civilización entera morirá esta noche, para siempre" si Irán no se rendía incondicionalmente. Irán no cedió. Al día siguiente, aceptó un alto el fuego con EE.UU. y reabrió el estrecho de Ormuz. Sin embargo, días después, Washington impuso un bloqueo a esta ruta comercial clave. El resultado: el precio del petróleo, el gas natural, los fertilizantes y otros productos esenciales sigue disparado, afectando a economías de todo el mundo.

Lo que parecía un respiro en el conflicto —con Ormuz abriéndose y cerrándose intermitentemente, negociaciones que no avanzan y amenazas de Trump que se intensifican— es en realidad una falsa calma. Aunque el presidente ha dejado de hablar de bombardear Teherán, la falta de progreso en las conversaciones ha llevado a evaluar medidas más duras, todas con consecuencias graves para Irán y otros países, incluido EE.UU.

Según un informe de Axios publicado el martes, la guerra habría entrado en una fase similar a la Guerra Fría, con sanciones financieras, interceptaciones navales y conversaciones que no llevan a nada. Sin embargo, esta comparación es engañosa: una Guerra Fría implica cierta estabilidad, algo que este conflicto no tiene. Los periodistas Barak Ravid y Marc Caputo revelaron que Trump baraja dos opciones:

  • Lanzar nuevos ataques militares contra Irán.
  • Mantener las sanciones económicas actuales, prolongando el bloqueo y asegurando precios altos de la energía durante meses, e incluso una posible crisis alimentaria global.

Al día siguiente, Ravid añadió que EE.UU. había rechazado las propuestas de Irán, dejando claro que el camino hacia la paz sigue bloqueado. Mientras tanto, el mundo observa con preocupación cómo se desarrollan estos eventos, que podrían redefinir el equilibrio geopolítico y económico global en los próximos meses.