El expresidente Donald Trump ha decidido retirar la demanda de 10.000 millones de dólares que interpuso contra el Servicio de Impuestos Internos (IRS) de EE.UU. por la filtración en 2019 de sus declaraciones de la renta. En lugar de continuar con el litigio, Trump ha ordenado la creación de un fondo de 1.700 millones de dólares, bautizado como «fondo de weaponización», destinado a repartir dinero entre sus seguidores que, según él, fueron «injustamente perseguidos» por la administración de Joe Biden.
Entre los posibles beneficiarios se incluirían los condenados por el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, así como otros grupos afines a su movimiento. «El IRS permitió de manera incorrecta que un empleado desleal y motivado políticamente filtrara información confidencial sobre el presidente Trump, su familia y la Organización Trump a medios como The New York Times y ProPublica, lo que luego se difundió ilegalmente a millones de personas», declaró un abogado de Trump en un comunicado.
El anuncio ha generado una fuerte polémica. Elizabeth Warren, senadora demócrata, criticó duramente la medida en la red social X (antes Twitter): «Un nivel de corrupción sin precedentes, incluso para Trump. Un fondo de 1.700 millones de dólares para repartir dinero entre los insurrectos del 6 de enero y sus aliados políticos, mientras los estadounidenses venden su plasma para pagar gasolina y comida».
Trump, que en el pasado admitió que la demanda «parece mala», justificó el cambio de estrategia argumentando que, de prosperar, la compensación «pasaría por su escritorio». «Es extraño que yo tenga que decidir algo en lo que, básicamente, me pago a mí mismo», declaró el magnate en una entrevista.
Aunque la retirada de la demanda evita que Trump utilice el IRS para enriquecerse directamente, los expertos señalan que el nuevo fondo deja amplias vías para beneficiar a sus aliados. Su comité de supervisión, que él mismo podría nombrar y destituir sin justificación, tendría discrecionalidad para asignar los fondos, lo que facilitaría la canalización de recursos hacia grupos afines a su causa.