El auge del 'mogging' en Twitch

Hace solo unos meses, el término 'mogging' era desconocido para la mayoría. Hoy, impulsado por la economía de los clips virales y la cobertura mediática, se ha convertido en un fenómeno recurrente en memes y debates en línea. Recientemente, un juego basado en este concepto, Omoggle, explotó en Twitch, atrayendo a más de 9.000 jugadores concurrentes.

¿Qué es Omoggle?

Omoggle es un juego en línea que combina el formato de videochat aleatorio de plataformas como Omegle con una dinámica competitiva basada en el 'mogging'. Este término, vinculado a comunidades de la manósfera, se refiere a la comparación de atractivo físico entre dos personas, donde una intenta superar claramente a la otra. En Omoggle, los usuarios son emparejados al azar y sus rostros son analizados mediante webcam para determinar quién tiene un mayor PSL (Perceived Sexual Market Value).

El juego utiliza un sistema de puntuación tipo ELO, con categorías como Molecule, Sub3, Normie (bajo, medio y alto), Chadlite, Chad y Slayer. Aunque su política de privacidad asegura que los datos faciales no se almacenan ni se comercializan —se procesan localmente y se eliminan tras cada partida—, los desarrolladores reservan el derecho de usar clips, capturas y resultados con fines publicitarios.

¿Usa Omoggle inteligencia artificial?

Los creadores de Omoggle aclaran que el juego no emplea IA en el sentido moderno de modelos de lenguaje grandes (LLM). Según Pablo, uno de sus desarrolladores, utiliza visión por computadora y análisis de puntos faciales para la mecánica de juego y puntuación, pero no genera interacciones mediante IA conversacional. Sin embargo, muchos usuarios confunden estos sistemas con IA, lo que ha generado malentendidos.

Polémica en Twitch

Omoggle se volvió viral entre streamers, con clips que mostraban reacciones de creadores convencionalmente atractivos siendo superados por otros, a menudo debido a fallos técnicos o subjetividad en los criterios de belleza. Sin embargo, la plataforma inicialmente emitió advertencias a los streamers que lo usaban, argumentando que violaba las normas sobre servicios de videochat aleatorio.

Ante la presión de la comunidad y el éxito del juego, Twitch parece haber relajado su postura, permitiendo que Omoggle siga transmitiéndose. Este caso refleja cómo los límites entre entretenimiento, competencia social y regulación en plataformas como Twitch están en constante evolución.

«Omoggle no es un chatbot ni un producto de IA generativa en el sentido actual del término. Es un juego social competitivo basado en interacciones en tiempo real y tecnología de puntuación personalizada».
— Pablo, desarrollador de Omoggle

Fuente: Aftermath