En el universo del contenido digital, los nombres más reconocidos suelen ser los de los creadores estrella: MrBeast, Alex Cooper o Kai Cenat. Sin embargo, existe otro modelo de negocio que ha crecido en paralelo y que está redefiniendo el concepto de viralidad. Empresas como Dropout, NowThis y Jubilee Media apuestan por un enfoque basado en propiedad intelectual (IP) y formatos de producción propios, en lugar de depender de la figura de un único creador.
Este modelo, más cercano al de la televisión tradicional, permite generar contenido consistente y repetible, con altas probabilidades de alcanzar millones de visualizaciones sin el riesgo de quemar a un solo talento. Sam Reich, CEO de Dropout, explica a TheWrap las ventajas estratégicas de esta aproximación: «No somos una empresa basada en un único creador. Depender de uno solo tiene desventajas claras en cuanto a escalabilidad, ya que una sola persona no puede producir tanto contenido como un equipo».
Antes de convertirse en un servicio de streaming con más de un millón de suscriptores, Dropout nació como CollegeHumor, un referente de la comedia en internet desde 1999. Originalmente, sus vídeos se distribuían de forma gratuita con publicidad, pero en 2018 la plataforma experimentó con un modelo de suscripción. Actualmente, ofrece parte de su contenido en abierto, mientras que la mayoría permanece tras un muro de pago.
La estrategia ha dado resultados. Dropout planea lanzar entre 10 y 12 shows este año para su audiencia fiel, con el objetivo de alcanzar los 15 en 2025. Entre sus producciones más destacadas se encuentran «Dimension 20», una serie de Dungeons & Dragons presentada por Brennan Lee Mulligan, y «Game Changer», un programa de juegos basado en improvisación que presenta el propio Reich.
«Esta era de las redes sociales ha generado muchos influencers excelentes en el arte de la autopromoción, pero no necesariamente en la creatividad o el humor», señala Reich. «La infraestructura y los mecanismos de marketing les obligan a convertirse en ese tipo de personajes, pero eso no significa que sean los mejores o los más divertidos. Ahí es donde entra Dropout: nos enfocamos en encontrar a las personas más talentosas y divertidas, y nos encargamos de promocionarlas».
Aunque Dropout no gira en torno a una sola estrella, tampoco descuida el factor humano. La empresa trabaja en estrecha colaboración con sus creadores, permitiéndoles decidir el nivel de vinculación con la marca en sus redes sociales. Incluso se encuentra en fases iniciales de desarrollo de un programa para apoyar a los artistas en la gestión de su carrera fuera de la plataforma.
Este modelo no solo garantiza contenido de calidad, sino que también ofrece una mayor estabilidad a largo plazo. Mientras que los creadores individuales pueden verse afectados por cambios en los algoritmos, crisis de reputación o agotamiento, las marcas con formatos consolidados pueden adaptarse y evolucionar sin depender de una sola persona.