El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, ha sido durante años el símbolo del multimillonario hipercapitalista y desconectado de la realidad, cuya obsesión por acumular riqueza sin límite lo ha convertido en un símbolo de la corrupción en la sociedad moderna. A pesar de su fortuna ilimitada, su falta de empatía ha generado burlas y acusaciones de ser un robot. Ahora, su última decisión ha reavivado estas críticas: Zuckerberg se muda a Florida para evitar pagar un impuesto a multimillonarios en California, un estado donde la propuesta de gravar con un 5% los activos de quienes superan los 1.100 millones de dólares podría mejorar la sanidad pública.
El impuesto a multimillonarios que Zuckerberg intenta esquivar
California estudia aprobar un impuesto temporal del 5% sobre los activos de los multimillonarios del estado, una medida que recaudaría fondos para sanidad en un momento de recortes federales. La propuesta, respaldada por más de 1,5 millones de firmas (casi el doble de las necesarias), podría incluirse en las elecciones de noviembre. Zuckerberg, uno de los afectados, prefiere abandonar el estado antes que contribuir.
Entre los que siguen su ejemplo están Peter Thiel (cofundador de Palantir), Travis Kalanick (ex-CEO de Uber) y Larry Ellison (fundador de Oracle). Mientras, la medida gana apoyo popular en un contexto de crisis económica donde el coste de vida —alquileres, gasolina y alimentos— ahoga a las familias trabajadoras.
¿Qué más oculta la salida de Zuckerberg?
La decisión de Zuckerberg no es casual: poco antes, recortó la financiación de una escuela gratuita en el Área de la Bahía, obligándola a cerrar y despedir a 150 empleados. La institución, que ofrecía educación a familias de bajos ingresos, quedó en la ruina tras perder el apoyo de Meta.
Además, su patrimonio inmobiliario incluye propiedades millonarias: una mansión de casi dos acres en Florida por 200 millones de dólares, una finca de 1.400 acres en Hawái con un búnker subterráneo y otras residencias de lujo. Mientras, millones de californianos luchan por acceder a servicios sanitarios básicos.
Reacciones y críticas
«Los multimillonarios han visto cómo sus fortunas se disparaban, mientras las familias trabajadoras luchan por pagar el alquiler, la gasolina y la comida. Cuando los hospitales cierran y las clínicas reducen servicios, es justo que quienes más se han beneficiado contribuyan a mantener California en funcionamiento».
¿Qué dice Meta?
Hasta el momento, Meta no ha emitido un comunicado oficial sobre la salida de Zuckerberg ni sobre el impuesto a multimillonarios. Sin embargo, su decisión refleja una tendencia creciente entre los ultrarricos: priorizar el beneficio personal sobre la responsabilidad social, incluso en un estado que les ha dado riqueza y oportunidades.
Mientras, la polémica sigue creciendo: ¿Es ético que un magnate abandone un estado para evitar pagar impuestos que podrían salvar vidas, mientras acumula propiedades por valor de cientos de millones?