Los incendios forestales en California ya no son exclusivos del verano. En enero de 2025, el sur del estado sufrió algunos de los incendios más devastadores y costosos de su historia, desafiando la temporada tradicional de incendios. Ahora, un estudio publicado en Nature Communications revela que estos eventos podrían estar conectados con un fenómeno climático a miles de kilómetros de distancia: la escasez de nieve en Eurasia durante el otoño.

Los autores del estudio, liderados por el científico climático Shineng Hu de la Universidad de Duke, analizaron los factores que podrían estar impulsando los incendios invernales en California. Inicialmente, exploraron la relación con las temperaturas oceánicas, como los eventos de La Niña, que suelen asociarse con condiciones más secas en el estado. También evaluaron la variabilidad del hielo marino, cuya influencia en los patrones climáticos globales es conocida. Sin embargo, los resultados mostraron conexiones débiles.

Fue entonces cuando el equipo decidió investigar el papel de la cobertura de nieve, un factor menos estudiado en comparación con los océanos o el hielo marino. Según Hu, otro investigador de su laboratorio había demostrado previamente cómo la nieve influye en los patrones climáticos, lo que llevó al equipo a buscar vínculos entre la nieve en Eurasia y los incendios en California.

Los resultados fueron reveladores: encontraron una correlación significativa entre la baja cobertura de nieve en Eurasia durante el otoño y el aumento de incendios forestales en California durante el invierno. «Cuando vi el resultado, me mostré escéptico, porque todos sabemos que correlación no implica causalidad», admitió Hu. Para confirmar la relación, los investigadores realizaron cientos de simulaciones climáticas reduciendo la cobertura de nieve en Eurasia, lo que confirmó un aumento en la probabilidad de incendios invernales en California.

«En ese momento, estábamos bastante convencidos de que podía estar ocurriendo algo interesante», añadió Hu.

El mecanismo detrás de la conexión

El proceso comienza cuando la falta de nieve en Eurasia permite que la tierra absorba más energía solar, alterando la atmósfera sobre ella. Esta perturbación genera ondas de Rossby, grandes ondas de aire que se desplazan hacia el este a través del océano Pacífico, siguiendo la corriente en chorro. Estas ondas contribuyen a la formación de una zona de alta presión sobre California, creando las condiciones ideales para incendios: calor extremo, sequía y vientos fuertes.

«Me alegra ver que este grupo demuestra que la nieve puede tener un impacto similar al de las anomalías en las temperaturas oceánicas», comentó Judah Cohen, climatólogo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), quien no participó en el estudio pero ha investigado la relación entre la nieve en América del Norte y Eurasia. «Me sorprende lo importante que es este mecanismo para el clima invernal en EE.UU., y lo poco que se ha estudiado», añadió.

Un eslabón climático ignorado

Los investigadores destacan que este hallazgo revela una pieza faltante en la comprensión de los patrones climáticos globales. «Es un vacío que la gente ni siquiera sabía que existía», explicaron. Ahora, el equipo trabaja en integrar estos datos en modelos de predicción para anticipar inviernos con mayor riesgo de incendios en California, basándose en la observación de la cobertura de nieve en Eurasia.