El quarterback Aaron Rodgers ha regresado a Pittsburgh, pero por ahora no ha mantenido contactos oficiales con los Steelers. Según el periodista Gerry Dulac, de Pittsburgh Post-Gazette, Rodgers lleva «un par de días en la ciudad», aunque no ha asistido al campo de entrenamiento de novatos celebrado este fin de semana.

En lugar de reunirse con la franquicia, los Steelers han estado en contacto con el agente del jugador. Aunque algunos rumores sugieren que su posible regreso no depende del dinero, lo cierto es que cualquier negociación contractual para un veterano como Rodgers gira en torno a la remuneración económica.

La temporada pasada, Rodgers cobró un salario base de 13,65 millones de dólares, una cifra muy por debajo del mercado para su posición. Este año, la incógnita es cuánto pedirá el jugador, qué ofrecerá el equipo y si lograrán un acuerdo antes del inicio de los OTAs (Organized Team Activities), programados para el 18 de mayo.

Mientras tanto, el entrenador Mike McCarthy se pronunció sobre la posibilidad de que Rodgers se una al equipo. «Tres quarterbacks es lo normal. Cuatro sería increíble», declaró el técnico durante una rueda de prensa el pasado sábado.