La marca japonesa Acura ha sorprendido con un concesionario inspirado en los años 80 en el marco del Long Beach Grand Prix, como parte de las celebraciones por su 40º aniversario. El espacio, diseñado como una recreación de 1986, albergó modelos icónicos como el Integra y el Legend, junto a elementos retro que evocaban su época dorada.
Aunque el futuro de Acura parece incierto tras la cancelación de modelos como el RSX, el RDX (en pausa temporal), el TLX y el ZDX, la marca apuesta por revivir su pasado para conectar con su legado. El concesionario, ubicado en el atrio del evento, destacó por su decoración vintage: cartelería retro, pantallas clásicas y una paleta de colores rojo, blanco y azul.
Entre las atracciones del espacio, sobresalió un simulador de arcade temático de Acura, promocionado como un "simulador de rendimiento de precisión elaborado". Además, se exhibió una pared con televisores y cintas VHS antiguos, aunque llamó la atención la presencia anacrónica de un anuncio de SiriusXM (empresa fundada en 2008), 22 años antes de su existencia.
Como parte de las celebraciones, Acura también lanzó merchandising exclusivo, incluyendo una camiseta de edición limitada por 24,75 € en su tienda online Honda Driver Gear. Sin embargo, la camiseta del Integra mostrada en el evento no está disponible actualmente.
Más allá del concesionario retro, Acura ha reforzado su apuesta por el pasado con el lanzamiento del Integra 40 Racer, un homenaje al modelo Comptech Integra No. 48 que ganó los campeonatos de la IMSA en los años 90. Este vehículo incorpora un motor reconstruido, un diferencial de deslizamiento limitado y un escape personalizado de Borla.