De zapatillas a chips de IA: el giro radical de Allbirds
Tres palabras han bastado para convertir a una empresa en crisis en la sensación del New York Stock Exchange: «pivotar a la IA». Allbirds, conocida por sus zapatillas ecológicas para *tech bros*, anunció hoy un acuerdo de 50 millones de dólares para reorientar su negocio hacia la infraestructura de computación de inteligencia artificial. Bajo el nuevo nombre NewBird AI, la compañía planea adquirir chips de IA difíciles de conseguir y alquilar capacidad de procesamiento a startups tecnológicas como un servicio integral de GPU-as-a-Service.
Un cambio radical en solo dos semanas
Hace apenas 15 días, Allbirds vendió todos sus activos —incluyendo patentes y maquinaria— por solo 39 millones de dólares, liquidando así su división de calzado. Una cifra irrisoria si se compara con su valoración de 4.000 millones en 2019. Sin embargo, su apuesta por la IA ha borrado de un plumazo su historial de pérdidas millonarias. Tras el anuncio, sus acciones se dispararon más de un 700%, estabilizándose en torno a los 17 dólares (desde menos de 7 al inicio de la sesión).
¿Burbuja de la IA o estrategia arriesgada?
Este giro espectacular refleja una tendencia preocupante en los mercados: la obsesión por la IA, incluso cuando las empresas carecen de modelos de negocio rentables. Grandes tecnológicas como OpenAI y Anthropic invierten miles de millones en infraestructura de computación, sin garantías de retorno. Ed Zitron, crítico de la IA, advirtió en redes: «Si crees que no estamos en una burbuja, estás en negación».
Allbirds, ahora NewBird AI, promete llenar un vacío en el mercado: ofrecer acceso a chips de alta gama y baja latencia a startups desesperadas por recursos de computación. Sin embargo, expertos cuestionan si una empresa que no pudo vender zapatillas será capaz de competir en un sector dominado por gigantes como Nvidia o AMD.
Reacciones en redes: entre el escepticismo y el sarcasmo
La noticia ha generado burlas y memes en internet. El periodista David Corn bromeó en Bluesky: «Me gustan mis Allbirds, pero no necesito que predigan tendencias bursátiles para mí». Mientras, Ben Collins, CEO de *The Onion*, ironizó: «Nada dice «¡EE.UU. ha vuelto, baby!» como que Allbirds se convierta en intermediario de hardware de IA porque prefirieron inflar su acción antes que declararse en quiebra».
El futuro de NewBird AI: ¿Oportunidad o espejismo?
Aunque el mercado celebra el cambio, los analistas advierten de los riesgos. La IA sigue siendo un sector con altos costes y baja rentabilidad. Mientras gigantes como OpenAI planean desplegar decenas de gigavatios de capacidad computacional de aquí a 2030 —suficiente para abastecer a millones de hogares—, empresas como NewBird AI dependerán de la demanda de startups en un mercado ya saturado.
Lo cierto es que, por ahora, los inversores prefieren apostar por el hype antes que por los fundamentales. Y Allbirds, convertida en NewBird AI, es el último ejemplo de cómo el mercado premia la narrativa sobre la realidad.
¿Qué sigue para la IA?
- Infraestructura vs. rentabilidad: La carrera por dominar el hardware de IA no garantiza beneficios a corto plazo.
- El papel de los inversores: ¿Hasta cuándo seguirán financiando proyectos sin retorno claro?
- Regulación y burbujas: Gobiernos y organismos podrían intervenir si la especulación descontrolada amenaza la estabilidad económica.