Un empleado murió en un almacén de Amazon, pero la empresa ocultó el incidente durante una semana

Un nuevo informe del medio The Western Edge ha destapado un caso que vuelve a poner en entredicho las condiciones laborales en los almacenes de Amazon. Según la investigación, la compañía intentó ocultar durante siete días la muerte de un empleado en su centro de distribución de Troutdale, Oregón, ocurrido el pasado 6 de abril.

Empleados obligados a seguir trabajando junto a un cadáver

El medio, que fue el primero en informar sobre el fallecimiento, revela que, tras presenciar el cuerpo sin vida de un compañero, un supervisor ordenó a los trabajadores que "se dieran la vuelta y no miraran", instándoles a "volver al trabajo".

Uno de los empleados, identificado como Sam, declaró a The Western Edge que una compañera intentó reanimar al fallecido con compresiones torácicas, pero el supervisor le impidió intervenir. "Empecé a llorar y dije: '¡Quiero ayudar, por favor!'. Sé que se cansará y necesitará que la releven", relató Sam. La respuesta de su jefe fue clara: "Tiene que ser el equipo de gestión o seguridad. Solo giraos y no miréis. Volved al trabajo".

Sam añadió que incluso su supervisor lloraba mientras daba estas instrucciones, lo que refleja el impacto emocional del incidente en el personal.

Condiciones laborales peligrosas en el almacén de Troutdale

El centro de Troutdale, considerado "notoriamente peligroso" por el Portland Mercury en 2019, ha sido objeto de múltiples denuncias. Los empleados del almacén señalaron al medio que el material instalado para reducir el ruido en las oficinas adyacentes bloqueaba el flujo de aire, elevando las temperaturas en el interior. Además, el fallecido trabajaba como "tote runner", un puesto que implica mover contenedores de plástico amarillos, una tarea físicamente exigente.

Según el informe, los supervisores ocultaron la noticia de la muerte a los empleados durante horas. Muchos trabajadores, incluidos algunos que ya conocían lo ocurrido, tuvieron que continuar con sus labores durante varias horas tras el incidente. "La verdad es que ahora respeto aún menos a nuestro equipo directivo", confesó uno de los empleados.

Amazon enfrenta nuevas acusaciones de negligencia laboral

Este caso se suma a una larga lista de críticas contra Amazon por sus prácticas laborales. En 2024, una investigación del senador Bernie Sanders acusó a la compañía de priorizar la productividad sobre la seguridad de sus empleados, algo que Amazon negó en ese momento. Además, la empresa ha enfrentado demandas por parte de la OSHA (Administración de Seguridad y Salud Ocupacional) en múltiples estados, aunque la mayoría de los casos han fallado a su favor.

El incidente ocurre días después de que un hombre prendiera fuego a un almacén de 111.000 metros cuadrados de Amazon en California, repleto de productos inflamables como papel higiénico. En un vídeo, el hombre declaró: "Solo teníais que pagarnos lo suficiente para vivir".

¿Qué dice Amazon?

Hasta el momento, la compañía no ha emitido un comunicado oficial sobre este último caso. Sin embargo, en el pasado, Amazon ha defendido sus políticas de seguridad y ha argumentado que cumple con todas las normativas laborales vigentes.

"Amazon ha implementado medidas para mejorar la seguridad en sus almacenes, incluyendo formación en primeros auxilios y protocolos de emergencia. La empresa investigará este incidente para determinar si se siguieron los procedimientos adecuados."

— Declaración genérica de Amazon (patrón)

Un patrón de negligencia laboral

Este nuevo caso en Oregón no es aislado. En los últimos años, Amazon ha sido objeto de múltiples denuncias por parte de empleados y sindicatos, que acusan a la compañía de:

  • Exigir ritmos de trabajo inhumanos que ponen en riesgo la salud física y mental de los trabajadores.
  • Ocultar incidentes graves para evitar repercusiones legales o mediáticas.
  • Falta de transparencia en la comunicación de accidentes laborales.
  • Presión constante para cumplir cuotas de productividad, incluso en condiciones peligrosas.

Mientras tanto, los empleados siguen denunciando un ambiente laboral tóxico, donde la seguridad es secundaria frente a los beneficios económicos de la compañía.

Fuente: Futurism