Los ataques físicos contra judíos en EE.UU. alcanzan niveles récord

Los ataques físicos contra personas judías en Estados Unidos en 2025 alcanzaron su punto más alto desde 1979, según el informe anual de la Liga Antidifamación (ADL), publicado este miércoles. Aunque el número total de incidentes antisemitas disminuyó un 33% respecto a 2024, la violencia contra esta comunidad registró un preocupante aumento.

La ADL contabilizó un total de 6.274 incidentes antisemitas en 2025, cifra que, pese a ser inferior a la de años anteriores, sigue siendo la tercera más alta desde que se tienen registros. Sin embargo, el dato más alarmante es el incremento en los ataques físicos: se registraron 203 agresiones contra judíos, frente a las 196 de 2024. De estas, 32 involucraron el uso de armas letales, un aumento respecto a las 23 del año anterior.

Entre los incidentes más graves destacan tres homicidios vinculados al antisemitismo, el primero desde 2019 en el que personas judías fueron asesinadas en EE.UU. por motivos de odio religioso. Entre ellos se incluyen un tiroteo en el Museo Judío del Capitolio en Washington D.C., un ataque con cóctel molotov durante una manifestación por los rehenes israelíes en Colorado y una agresión con arma blanca contra un hombre judío en Nueva York. Además, la residencia del gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro —quien es judío—, sufrió un atentado con bomba incendiaria mientras su familia se encontraba dentro.

El antisemitismo no es solo un problema estadounidense

El aumento de la violencia antisemita no se limita a EE.UU., sino que es un fenómeno global. En Europa, se han registrado una ola de apuñalamientos, ataques incendiarios y vandalismo contra sinagogas, lo que ha llevado a las autoridades a intensificar las investigaciones antiterroristas y reforzar la seguridad en las comunidades judías. Según un análisis, los incidentes antisemitas en todo el mundo se incrementaron un 34% tras el recrudecimiento del conflicto en Gaza e Irán.

Las universidades estadounidenses, una excepción

Mientras que en el resto del país los incidentes antisemitas aumentaron, en los campus universitarios se observó una reducción significativa. La ADL registró 583 incidentes en instituciones educativas en 2025, un 66% menos que los 1.694 contabilizados en 2024. Además, los incidentes vinculados a protestas antiisraelíes en estos espacios cayeron un 83%.

«Cuando la marea baja, lo que queda son las cosas demasiado pesadas para ser arrastradas». — Oren Segal, vicepresidente senior de la ADL para contraterrorismo e inteligencia.

Segal advirtió que la disminución en el número total de incidentes no debe interpretarse como un avance. «El antisemitismo sigue normalizado en el discurso público y en las redes sociales, y los niveles siguen siendo históricamente altos», declaró a Axios. «En este país, los judíos son acosados, agredidos y atacados un promedio de 17 veces al día. Eso no es señal de un progreso real».

Las grandes ciudades concentran la mayoría de los incidentes

Las áreas metropolitanas más pobladas fueron las que registraron un mayor número de incidentes antisemitas. Nueva York lideró el ranking con 1.160 incidentes y 90 agresiones físicas, seguida del condado de Los Ángeles (398 incidentes) y el norte de Nueva Jersey. Dentro de Nueva York, la ciudad de los rascacielos concentró 860 incidentes, la cifra más alta a nivel nacional.

Datos preliminares del FBI, revisados por Axios, indican que los delitos de odio contra judíos disminuyeron en 2025, aunque los crímenes de odio en general se mantuvieron en niveles históricamente altos. Además, se registraron récords en los ataques contra latinos y sijes. Brian Levin, experto en crímenes de odio y compilador de estos datos, advirtió que las cifras podrían aumentar una vez que más departamentos de policía envíen sus informes definitivos.

El alcance del informe de la ADL

El informe de la ADL no solo incluye delitos de odio —definidos como actos violentos motivados por la raza, color, orientación sexual, religión u origen nacional de la víctima—, sino también casos de acoso verbal y discursos en campus universitarios. La organización ha sido criticada en el pasado por incluir en sus estadísticas incidentes ocurridos en entornos académicos, aunque defiende que estos reflejan la realidad del antisemitismo en el país.

Fuente: Axios