Un error de identidad en redes sociales puede tener consecuencias devastadoras, especialmente cuando involucra a una figura pública como Kim Kardashian. La estrella, conocida por su activismo en justicia penal, compartió en 2023 una foto en Instagram y Facebook para concienciar sobre la posible inocencia de Ivan Cantu, un reo en el corredor de la muerte en Texas condenado por el asesinato de su primo y la prometida de este. Sin embargo, el problema fue que Kardashian publicó la imagen de otro Ivan Cantu: un hombre libre que reside en Westchester, Nueva York, y trabaja como director de proyectos.
El equipo de Kardashian había extraído erróneamente la foto de LinkedIn, confundiendo al profesional con el condenado. Aunque el error se corrigió rápidamente, el daño ya estaba hecho. El Ivan Cantu equivocado interpuso una demanda por difamación en 2024, alegando que la publicación lo expuso a burlas, odio y desprestigio en internet.
La demanda y la sentencia
En su demanda, presentada en Los Ángeles, el demandante argumentó que Kardashian difundió información falsa y perjudicial sobre él, causando un grave perjuicio emocional y dañando su reputación. Entre las acusaciones se incluían difamación por libelo, difamación por calumnia, invasión de privacidad, angustia emocional intencional y negligente, y apropiación indebida de su imagen.
Sin embargo, el pasado mes de noviembre, el tribunal desestimó la demanda bajo las leyes anti-SLAPP (Ley contra Demandas Estratégicas contra la Participación Pública), diseñadas para proteger la libertad de expresión. Según el juez, la publicación de Kardashian estaba amparada por la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, ya que buscaba generar un debate público sobre un caso judicial.
Kim Kardashian reclama sus honorarios legales
En diciembre de 2024, Kardashian presentó una moción para que Cantu asumiera los costes legales derivados de la defensa contra la demanda. Este martes, el juez Michael Small ha fallado a su favor, obligando al demandante a pagar más de 167.000 dólares en honorarios legales. La sentencia destaca que, aunque Cantu alegue tener recursos económicos limitados, la disparidad de ingresos no exime de cumplir con la ley.
«Aunque el demandante afirme tener medios económicos modestos y la demandada disponga de mayores recursos, estas diferencias son irrelevantes a la hora de calcular los honorarios legales según la normativa aplicable».
El caso subraya los riesgos de la desinformación en redes sociales, incluso cuando proviene de figuras influyentes, y cómo las leyes buscan equilibrar la libertad de expresión con la protección de los derechos individuales.