Chase apuesta por las salas VIP como nuevo campo de batalla

La competencia entre tarjetas de crédito premium ya no se limita a los puntos o beneficios adicionales: ahora, las propias salas VIP de los aeropuertos se han convertido en el principal argumento de venta. Chase, líder en este segmento, acelera su expansión con dos nuevas salas Sapphire, la primera en el aeropuerto Dallas Fort Worth (prevista para este año) y otra en Los Ángeles (en los próximos 12 meses).

Una estrategia basada en la experiencia, no en el tamaño

Dana Pouwels, responsable de beneficios en aeropuertos de JPMorgan Chase, destacó en declaraciones a Fast Company el enfoque diferencial: "Estamos muy ilusionados con estas aperturas. Dallas llegará este año y Los Ángeles en los próximos doce meses". Aunque los detalles concretos aún no se han revelado, el objetivo es claro: convertir la espera en el aeropuerto en una experiencia memorable, más allá de los metros cuadrados de las instalaciones.

El "arma lounge" se divide en dos frentes

Para entender la estrategia de Chase, conviene analizar a su mayor rival: American Express. La compañía no solo construye grandes salas insignia en aeropuertos clave como Boston o Dallas Fort Worth, sino que también ha lanzado espacios más pequeños denominados "Sidecar", diseñados para viajeros con poco tiempo. Esta dualidad refleja una realidad: no todos los usuarios buscan lo mismo. Mientras algunos prefieren instalaciones para estancias largas, otros optan por opciones rápidas y exclusivas, como la sala de Capital One en el aeropuerto de LaGuardia, creada en colaboración con el chef José Andrés.

Chase, por ahora, apuesta por el primer modelo, pero con un giro innovador: diseñar cada sala como una extensión de la ciudad donde se ubica.

Dallas y Los Ángeles: dos enfoques distintos bajo un mismo concepto

Las Vegas como referencia: lujo y teatralidad

La sala Sapphire de Las Vegas, inaugurada a finales de 2025, es el ejemplo más claro de esta filosofía. Con un diseño audaz y acabados brillantes inspirados en la vida nocturna de la ciudad, Pouwels explica: "Queríamos algo impactante, que reflejara la esencia de Las Vegas". Entre sus atractivos destacan:

  • Un salón de champán exclusivo.
  • Un menú desarrollado junto al chef David Chang (fundador de Momofuku).
  • Cócteles temáticos, como uno de color negro con dados comestibles que aluden a la historia de la ciudad.

Filadelfia: cerveza, deportes y nostalgia

En cambio, la sala de Filadelfia adopta un enfoque más local, centrado en la cultura cervecera de la ciudad. Con 1.850 metros cuadrados, incluye:

  • Un jardín de cervezas con degustaciones.
  • Un programa de "flights" de cerveza, tan popular que Chase lo ha replicado en Boston.
  • Zona de merchandising deportivo y máquinas recreativas retro.
  • Un espacio con televisión, pensado para los aficionados locales.

El objetivo no es solo ofrecer calidad, sino crear una identidad única en cada ubicación, algo que Chase espera replicar en Dallas y Los Ángeles.

¿Hacia dónde va el futuro de las salas VIP?

La expansión de Chase llega en un momento en que el sector vive una auténtica carrera por la diferenciación. Mientras algunas marcas apuestan por espacios minimalistas y rápidos, otras, como Chase, invierten en experiencias inmersivas que convierten el aeropuerto en parte del viaje. Con Dallas y Los Ángeles como próximos destinos, la compañía refuerza su posición como alternativa premium frente a gigantes como American Express o Capital One.

"No se trata solo de ofrecer un lugar para esperar, sino de crear un recuerdo que acompañe al viajero". — Dana Pouwels, responsable de beneficios en aeropuertos de JPMorgan Chase.