Un batido de 20 dólares y una fresa suelta por 19. Solo en Erewhon, la cadena de supermercados de lujo que se ha convertido en un imán para celebridades en Los Ángeles. Pero desde hace unas semanas, West Hollywood tiene un nuevo jugador en el sector: Laurel Supply, un mercado de diseño que, a simple vista, parece una réplica del original.
Ubicado a pocos metros de una de las tiendas de Erewhon, Laurel Supply destaca por su arquitectura de madera y luz natural, creando un ambiente que invita a ser fotografiado. Detrás del proyecto están los dueños del restaurante Laurel Hardware, que conocen a la perfección el mercado local. Según el periódico WEHO Times, su apertura lleva años gestándose.
Lo más llamativo es su estrategia de lanzamiento: ni un solo comunicado de prensa ni publicación en redes sociales. En su lugar, Laurel Supply apuesta por dos elementos clave: su estética cuidadosamente diseñada y la confianza en que los clientes compartan su experiencia en plataformas como TikTok o Instagram. La apuesta ha funcionado. En cuestión de días, decenas de vídeos inundaron la red social, con usuarios comparando el nuevo local con el original. «Acaban de abrir un Erewhon falso justo enfrente», declaraba un usuario en un vídeo viral.
La batalla por el cliente de alto poder adquisitivo
Erewhon no solo vende productos, sino un estilo de vida de lujo asociado al bienestar y la exclusividad. Aunque la mayoría de sus clientes no compran la cesta completa, sí adquieren artículos virales o comidas preparadas. Esta estrategia ha dado resultados: en 2023, la empresa registró unos beneficios de 171,4 millones de dólares, según Fast Company. Un ejemplo claro es el batido de Hailey Bieber, que genera unos 40.000 dólares mensuales solo en ventas.
Pero Erewhon va más allá de los productos estrella. Su modelo se basa en ofrecer una experiencia, no solo mercancía. Por eso, algunos clientes pagan hasta 200 dólares anuales por una membresía que incluye beneficios como batidos gratis. «Erewhon está en la intersección de dos tendencias clave en el mercado de lujo: la experiencia como producto y el auge del bienestar», explica la experta en retail de lujo Pamela Danziger a Vogue Business.
Sin publicidad, pero con viralidad
Laurel Supply ha decidido romper con el molde tradicional. En lugar de invertir en campañas publicitarias, confía en el mismo poder que impulsó a Erewhon: el boca a boca digital. «El cliente de Erewhon no responde a los anuncios, sino a preguntas como ‘¿has estado en el nuevo?’. La tienda es el presupuesto de marketing», señala Aakash Gupta, analista de crecimiento de productos, en la plataforma X.
Dentro de Laurel Supply, los clientes encuentran zumos recién prensados en botellas de cristal, productos frescos expuestos en pasillos coloridos y zonas de comida preparada, como una barra de matcha o un mostrador de sushi. Incluso hay un molino de harina para pizzas, ideal para llevar o consumir en sus áreas exteriores bañadas por el sol.
Con este enfoque, Laurel Supply no solo compite en precios o productos, sino en la capacidad de crear un fenómeno social. Y, por ahora, parece estar ganando la partida.