La multinacional tecnológica Cisco ha batido récords en ingresos durante su último trimestre fiscal, pero al mismo tiempo ha sorprendido con un anuncio que contrasta con su éxito financiero: el inicio de un plan de despidos que afectará a 4.000 empleados en todo el mundo.

El consejero delegado de la compañía, Chuck Robbins, publicó ayer un comunicado en su blog en el que destacaba el crecimiento récord de Cisco en el tercer trimestre fiscal de 2026. Según sus datos, los ingresos aumentaron un 12% interanual, alcanzando los 15.800 millones de dólares.

«No podríamos estar más orgullosos del crecimiento que todos vosotros habéis logrado para Cisco», declaró Robbins en su mensaje dirigido a los empleados. Sin embargo, este reconocimiento no ha evitado que la compañía inicie un proceso de reestructuración que implicará la salida de miles de trabajadores.

El anuncio de los despidos llega en un momento de expansión para Cisco, que ha logrado superar las expectativas del mercado en términos de ingresos. A pesar de este éxito, la empresa justifica la medida como parte de una estrategia para optimizar costes y mejorar la eficiencia operativa en un contexto de transformación digital acelerada.

Los detalles sobre cómo se llevará a cabo el proceso de despidos y qué áreas de la compañía se verán más afectadas aún no han sido revelados. Cisco ha asegurado que mantendrá informados a sus empleados y a los medios de comunicación en las próximas semanas.

Este movimiento refleja una tendencia en el sector tecnológico, donde algunas empresas priorizan la automatización y la reducción de plantilla para mantener su competitividad en un mercado cada vez más exigente.