David Lowery, el aclamado director de Mother Mary, ha desvelado los detalles de un rodaje que se extendió más de dos años y un proceso de edición que duró un año adicional. En una reciente entrevista, Lowery compartió cómo este proyecto, protagonizado por Anne Hathaway y Michaela Coel, evolucionó desde una idea difusa hasta convertirse en una película con una estructura narrativa definida.
«La última vez que hablé con él fue en otoño de 2024», recordaba el entrevistador. En ese momento, Lowery acababa de terminar el rodaje de Mother Mary, una película que se estrenaría en cines bajo el sello de A24. «En diciembre de ese mismo año, sentí que había descifrado la película», confesó Lowery. «Era un proyecto extraño y esquivo, pero encontré una estructura que tenía sentido. Todo encajó». Sin embargo, su optimismo inicial se desvaneció al mostrar el montaje a su equipo en enero de 2025. «Las reacciones me hicieron darme cuenta de que no había logrado la claridad que buscaba», admitió.
Un año de edición para perfeccionar la emoción
Lo que siguió fue un año de edición meticulosa, en el que Lowery, que suele editar sus propias películas, se centró en los detalles más sutiles. «Era cuestión de extraer lo mínimo para iluminar lo que realmente queríamos transmitir», explicó. «Este filme está lleno de palabras, pero nunca encontramos las adecuadas para describir lo que perseguíamos: era una sensación, una emoción».
El proceso creativo fue un viaje de prueba y error. «Para una película que depende tanto del lenguaje, nos costó definir con precisión qué queríamos contar», añadió. La música jugó un papel clave en este sentido. Lowery y su equipo exploraron múltiples opciones: desde un montaje que se convertía en un concierto a mitad de película, hasta versiones con todas las canciones al inicio para ambientar al espectador en el mundo de Mother Mary (Hathaway) antes de su encuentro con su exdiseñadora de vestuario (Coel). Otras propuestas incluían solo fragmentos de las canciones, sin interpretaciones completas.
De lo íntimo a lo espectacular: la visión final
Tras un año de ajustes, Lowery logró el equilibrio deseado: un drama de cámara a dos voces que, en ocasiones, se transforma en secuencias musicales pop de gran impacto. «Al final, el resultado es una pieza íntima que, en momentos clave, estalla en un concierto», declaró el director. «Era esencial que la música no solo definiera a los personajes, sino que también narrara su evolución hasta el punto en que los conocemos».
La banda sonora, compuesta por temas de Charli XCX, Jack Antonoff y FKA Twigs, fue un elemento crucial en este proceso. Cada decisión sobre su inclusión buscaba reforzar la conexión emocional entre la historia y el público, demostrando cómo un proyecto puede transformarse radicalmente durante su desarrollo.