Un reciente estudio publicado en BMJ Medicine ha demostrado que suspender los medicamentos GLP-1, como Ozempic o Wegovy, puede revertir rápidamente los beneficios cardiovasculares obtenidos durante su uso. Los hallazgos indican que interrumpir estos fármacos durante solo seis meses eleva el riesgo de sufrir infartos, derrames cerebrales e incluso muerte.
Los GLP-1 no solo son eficaces para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la pérdida de peso, sino que también ofrecen ventajas significativas para la salud cardiovascular. Su popularidad ha crecido en los últimos años, con aproximadamente uno de cada ocho adultos en Estados Unidos utilizando actualmente estos medicamentos.
¿Por qué se abandonan los GLP-1?
Según los investigadores, muchas personas dejan de tomar estos fármacos debido a su coste, efectos secundarios o problemas de suministro. Sin embargo, el estudio subraya las graves consecuencias de interrumpir el tratamiento sin supervisión médica.
La investigación analizó los datos de 333.687 veteranos, comparando a 132.551 personas que tomaban GLP-1 para la diabetes tipo 2 con 201.136 que usaban sulfonilureas (otro tipo de medicamento para la diabetes). Durante un seguimiento de tres años, se observó que el 26% de los participantes dejó de tomar los GLP-1, y el 23% interrumpió el tratamiento durante seis meses o más antes de reanudarlo.
Beneficios cardiovasculares en riesgo
Los resultados revelaron una relación directa entre el uso continuo de los GLP-1 y la reducción de eventos cardiovasculares. Robert Glatter, médico de Urgencias en el Hospital Lenox Hill de Nueva York y profesor adjunto en la Escuela de Medicina Zucker, explicó a Healthline que estos fármacos actúan en múltiples frentes: mejoran el control glucémico, reducen ligeramente la presión arterial, optimizan la función lipídica y vascular, y disminuyen la inflamación y el crecimiento de placas ateroscleróticas.
«Los GLP-1 parecen reducir el proceso inflamatorio subyacente que desencadena infartos, derrames cerebrales e insuficiencia cardíaca con el tiempo, incluso de manera independiente a la pérdida de peso», afirmó Glatter.
El estudio también destacó que quienes suspendieron el tratamiento no solo recuperaron el peso perdido, sino que también enfrentaron un mayor riesgo de complicaciones graves. Ziyad Al-Aly, epidemiólogo clínico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington y autor principal del estudio, advirtió en un comunicado de prensa: «Hay una enorme euforia por iniciar estos fármacos, pero muy poca atención a lo que ocurre cuando las personas los dejan».
Conclusión: la continuidad es clave
Los expertos coinciden en que, aunque los GLP-1 son una herramienta valiosa, su eficacia depende de su uso prolongado. Interrumpir el tratamiento sin una estrategia médica adecuada puede comprometer no solo los beneficios metabólicos, sino también la salud cardiovascular a largo plazo.