El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha puesto fin a la investigación penal contra Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed), relacionada con las reformas en la sede central del banco en Washington. La decisión se anunció el pasado viernes, tras la solicitud de revisión de los sobrecostes millonarios asumidos por los contribuyentes.

En un mensaje publicado en la red social X, la fiscal de Washington D.C., Jeanine Pirro, explicó:

«Esta mañana, el Inspector General de la Reserva Federal ha sido encargado de examinar los sobrecostes de la reforma —que superan los miles de millones de dólares— sufragados por los contribuyentes. En consecuencia, he ordenado el cierre de nuestra investigación, ya que el Inspector General llevará a cabo esta revisión».

La investigación, impulsada por el expresidente Donald Trump, formaba parte de su estrategia para presionar a Powell, cuya relación con Trump siempre ha sido tensa. Powell, cuyo mandato al frente de la Fed finaliza en mayo, ha visto cómo su posible sucesor, Kevin Warsh, enfrentaba obstáculos en el Senado. El senador republicano Thom Tillis amenazó con bloquear su confirmación, en parte debido a la investigación contra Powell, que muchos consideraban infundada.

La decisión del Departamento de Justicia llega en un momento clave, justo cuando la confirmación de Warsh parecía complicarse. Aunque la investigación ha sido archivada, el debate sobre la gestión de los fondos públicos en proyectos federales sigue abierto.