Un plan climático en evolución

John Doerr, presidente de Kleiner Perkins y filántropo centrado en el clima, ha decidido actualizar su plan Speed & Scale para combatir la crisis climática. Cinco años después de publicar su libro y lanzar un rastreador en línea para medir los avances globales, el contexto mundial ha cambiado radicalmente. La llegada de la IA, las tensiones geopolíticas y las fuerzas del mercado exigen una revisión urgente de las estrategias.

Nuevos objetivos con cifras concretas

El plan original, que incluía seis objetivos principales —electrificar el transporte, descarbonizar la red eléctrica, reformar la alimentación, proteger la naturaleza, limpiar la industria y eliminar carbono de la atmósfera—, se mantiene, pero con ajustes clave. La versión actualizada introduce:

  • Metas intermedias para 2035: como superar los 600 millones de coches eléctricos en circulación, en lugar de fijar porcentajes.
  • Plazos alineados con el cero neto global para 2050: con hitos claros y medibles.
  • Cuatro pilares transversales: política, movilización social, innovación y financiación.

«Los porcentajes no bastan; necesitamos cifras tangibles que guíen acciones concretas», explicó Ryan Panchadsaram, coautor del plan y asesor de Doerr.

¿Por qué es necesaria la actualización?

Doerr reconoce que el mundo de 2024 ya no es el mismo que en 2019. La demanda energética impulsada por la IA, los conflictos geopolíticos y la volatilidad de los mercados exigen un enfoque más flexible y realista. «No podemos aferrarnos a un plan de hace cinco años», advirtió.

El nuevo rastreador, presentado durante la Semana del Clima de San Francisco, busca servir de brújula para emprendedores, líderes empresariales y responsables políticos. «Muchos nos han dicho que nuestro plan influyó en sus decisiones estratégicas, no en el cómo, sino en el qué hacer», afirmó Doerr.

Un marco inspirado en Google

El sistema de «resultados clave» (OKRs), popularizado por Doerr en Google a finales de los 90, sigue siendo la base del plan. Sin embargo, ahora se priorizan métricas absolutas para evitar ambigüedades. Por ejemplo:

  • Transporte: 600 millones de coches eléctricos en 2035 (frente al 50% de ventas nuevas en 2030).
  • Energía: Acelerar la instalación de energías renovables con plazos vinculantes.
  • Industria: Reducir emisiones en sectores intensivos en carbono mediante tecnologías limpias.

El futuro de la acción climática

Doerr y su equipo insisten en que la actualización no es un retroceso, sino una adaptación necesaria. «La ciencia del clima no ha cambiado, pero sí el contexto en el que operamos», subrayó Panchadsaram. El nuevo plan, disponible en el rastreador actualizado, será una herramienta clave para quienes buscan acelerar la transición ecológica en un mundo en constante transformación.

«El clima no espera, y tampoco podemos hacerlo nosotros. Cada año cuenta, y cada decisión estratégica debe basarse en datos reales y objetivos claros». — John Doerr