En un panel durante la Bitcoin 2026 Conference, el fiscal general en funciones de EE.UU., Todd Blanche, y el director del FBI, Kash Patel, han dejado claro que el gobierno de Trump busca un enfoque distinto hacia las criptomonedas. Su prioridad ya no es perseguir a los desarrolladores, sino combatir el crimen asociado a estos activos digitales.

El debate, moderado por Paul Grewal, director legal de Coinbase, comenzó con anécdotas personales sobre Bitcoin. Blanche admitió que su hijo le instó a invertir en la criptomoneda, incluso tachándolo de "payaso e idiota" por no hacerlo. Patel, por su parte, destacó el papel de Bitcoin y otras criptomonedas como infraestructura económica esencial, comparándolas con "cualquier otro activo que impulse el mundo".

Blanche criticó las políticas de administraciones anteriores, que, según él, sofocaron la innovación en el sector. "En la última administración, estábamos ahogando la innovación y privando a los entusiastas de Bitcoin y las criptomonedas de hacer lo que deberían poder hacer", declaró.

El fiscal general en funciones subrayó que el gobierno no tolerará el uso criminal de criptomonedas, pero rechazó que los desarrolladores deban vivir con el temor constante a ser perseguidos. "Si una persona desarrolla software y no es el tercero que comete el delito, no va a ser investigada ni acusada", afirmó. Añadió que, en caso de ser investigados, los programadores pueden estar tranquilos: "Su abogado debería sentirse muy cómodo trabajando con el FBI".

Patel coincidió con esta postura y destacó el aumento de la actividad del FBI contra el fraude con criptomonedas. "En el último año, hemos dirigido nuestros esfuerzos a centros de estafas que utilizan criptomonedas, incluyendo redes vinculadas a adversarios extranjeros que buscan explotar a los estadounidenses", explicó. Su objetivo es que el FBI "mire a las personas adecuadas" y que los ciudadanos que invierten en activos digitales se sientan seguros.

El director del FBI también anunció que la institución está investigando activamente el crimen en Bitcoin y otras criptomonedas, además de trabajar en la prevención de esquemas fraudulentos antes de que afecten a las víctimas. "Los programadores no deberían dormir con un ojo abierto", advirtió.

Blanche atribuyó este cambio de política a la nueva administración, señalando que "empieza con la Casa Blanca". Aunque no detalló más, su declaración sugiere un giro estratégico en la regulación de criptomonedas en EE.UU., priorizando la innovación y la seguridad sobre la represión indiscriminada.