El sospechoso del tiroteo ocurrido el sábado durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCD) fue acusado este lunes de intentar asesinar al presidente Donald Trump, junto con dos cargos federales por tenencia ilegal de armas, según anunciaron los fiscales.
Los cargos podrían ampliarse en las próximas semanas, ya que la investigación sigue en curso. Una condena por intento de asesinato contra un presidente podría acarrear cadena perpetua, como ocurrió en el caso de un anterior intento contra Trump en 2024 en su club de golf en Florida.
Cole Tomas Allen, de 31 años, compareció ante un tribunal federal en Washington D.C., pero no realizó declaración alguna. Su próxima audiencia está prevista para este jueves, donde se decidirá si permanece en prisión preventiva.
Según las primeras investigaciones, Allen, originario de California, disparó varios tiros durante la cena anual de la WHCD, hiriendo a un agente del Servicio Secreto cerca del perímetro de seguridad del evento.
Declaraciones de las autoridades:
«El motivo del ataque aún no está confirmado, pero todo apunta a que Allen buscaba alcanzar al presidente y a otros altos cargos de la administración», declaró el fiscal general interino, Todd Blanche, el domingo.
Blanche también confirmó que Allen había mantenido contacto inicial con las autoridades, pero actualmente no coopera con la investigación.
Un funcionario federal citado por CBS News reveló que los escritos de Allen reflejaban un claro rechazo a Trump y que, según confesó a un familiar, tenía un «plan para hacer algo» y «arreglar los problemas del mundo actual».
Las autoridades creen que el tirador habría apuntado específicamente a altos cargos de la administración Trump durante el evento, según declaró el fiscal Blanche.