Un reciente estudio realizado a 900 CEOs de todo el mundo ha dejado claro un mensaje contundente: los altos ejecutivos sienten la presión por cumplir con las promesas de la inteligencia artificial (IA).

Según la investigación llevada a cabo por la empresa de IA Dataiku y The Harris Poll, la mayoría de los CEOs encuestados vinculan directamente la supervivencia de sus empresas con el éxito de las herramientas de IA.

El informe revela que el 72% de los CEOs estadounidenses sienten la presión de sus consejos de administración para demostrar resultados concretos y retorno de inversión (ROI) derivados de la IA. Esta ansiedad está influyendo incluso en cómo los ejecutivos visualizan su futuro profesional.

Un 80% de los CEOs a nivel global considera que su puesto está en riesgo si la IA no cumple con las expectativas este año. Además, el 81% de los directivos en EE.UU. cree que otro CEO podría ser destituido por una estrategia fallida o una crisis relacionada con la IA.

Hace solo unos años, los ejecutivos temían quedarse atrás en innovación con IA. Ahora, el 65% de los CEOs confiesa sentirse más preocupado por invertir en exceso en esta tecnología que por no adoptarla a tiempo.

Sin embargo, el 87% de los CEOs a nivel mundial afirman que sus carreras dependen del éxito de la IA, incluyendo la implementación de agentes autónomos. Aunque estas herramientas ya se utilizan para tareas como la programación, los directivos muestran escepticismo sobre su despliegue, ya que podrían generar riesgos legales.

Las opiniones sobre cómo la IA transformará el futuro laboral varían entre los líderes empresariales. Mientras que Jensen Huang, CEO de Nvidia, advierte que la mayoría de las personas perderán sus empleos frente a quienes sepan utilizar la IA, Jack Dorsey, fundador de Block, espera que esta tecnología elimine los puestos de mandos intermedios. No obstante, existe consenso en que el panorama laboral cambiará radicalmente.

Los despidos relacionados con la IA también han afectado a grandes empresas. Meta anunció recientemente un recorte del 10% de su plantilla, mientras que el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, atribuyó el 14% de los despidos de su compañía a la aceleración en la adopción de IA.

El estudio también destaca que el 35% de los CEOs reconocen que, en caso de que la burbuja de la IA estallara, sus puestos estarían en grave peligro. Para el 78% de los CEOs en EE.UU., la estrategia en IA es una prioridad máxima o alta, asumiendo riesgos tanto en el rendimiento como en el mercado.

Queda claro que no solo los empleados sienten incertidumbre sobre el impacto de la IA en sus carreras profesionales.