El pasado 11 de mayo de 2026, el crucero MV Hondius, atracado en Tenerife (Islas Canarias, España), fue noticia por un brote de hantavirus que afectó a sus pasajeros. Aunque los titulares han planteado preguntas alarmistas —¿debería preocuparse?, ¿debería asustarse?—, la respuesta es clara: no hay motivo para el pánico.
¿Qué sabemos del brote?
Hasta el 12 de mayo, se registraron 11 casos confirmados o probables de hantavirus, con tres fallecidos. La mayoría de los afectados eran pasajeros o tripulantes del barco, y las autoridades sanitarias actuaron con rapidez para contener la situación.
España, cumpliendo con sus obligaciones legales y morales, permitió el desembarco de los pasajeros en Tenerife, donde fueron recibidos por equipos de emergencia con trajes de protección. Dieciocho pasajeros con destino a EE.UU. fueron puestos en cuarentena en unidades especiales, y los aviones que los trasladaron contaban con equipos de biocontención. Además, el resto de contactos están siendo monitorizados para evitar nuevos contagios.
¿Por qué no es una amenaza pandémica?
El hantavirus, aunque grave, tiene una baja capacidad de transmisión entre humanos. A diferencia de virus como el SARS-CoV-2, que se propaga fácilmente por el aire, el hantavirus se transmite principalmente por contacto con roedores infectados o sus excrementos. En un entorno controlado como un crucero, donde se aplican medidas sanitarias estrictas, el riesgo de expansión es mínimo.
Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) han sido contundentes: «Esto no es otro Covid». La directora de la OMS, Maria Van Kerkhove, aclaró que el brote no tiene las características de una pandemia, y el director de los CDC, Jay Bhattacharya, añadió que no hay indicios de que se convierta en un problema global.
El problema de enfocar las noticias en el miedo
Los medios suelen caer en la tentación de titulares sensacionalistas que preguntan al público si debe «preocuparse» o «entrar en pánico». Sin embargo, esta estrategia es contraproducente. Las autoridades sanitarias, al responder con un «no» a estas preguntas, refuerzan sin querer la idea de que existe un riesgo real. Lo más responsable es informar con datos y calma, evitando generar alarma innecesaria.
En este caso, la respuesta sanitaria ha sido ejemplar: aislamiento rápido, seguimiento de contactos y coordinación internacional. No hay motivos para la histeria, pero sí para estar informados y confiar en las instituciones.
«El hantavirus no se transmite como el Covid-19. Las medidas adoptadas son suficientes para contener el brote.» — Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS
Conclusión: ¿Qué debe hacer el público?
- Mantener la calma: El brote está controlado y no representa un riesgo pandémico.
- Seguir las recomendaciones: Las autoridades sanitarias han establecido protocolos claros para evitar contagios.
- Evitar la desinformación: No difunda rumores ni teorías sin base científica.
- Confiar en las instituciones: La OMS y los CDC han descartado que este brote pueda expandirse.