Un elogio polémico sobre la salud de Trump
El doctor Mehmet Oz, administrador de los Centros de Medicare y Medicaid, ha minimizado las preocupaciones nacionales sobre la salud de Donald Trump. En una entrevista para un podcast del New York Post, Oz afirmó que el expresidente está "sano como un toro" y que su longevidad y buena salud se deben a su "pasión increíble" por lo que hace.
Además, Oz destacó que los niveles de testosterona de Trump son "excelentes", recordando un episodio en su programa de televisión en el que el propio Trump mostró un supuesto informe médico. Sin embargo, reconoció que el único problema de salud que Trump le ha mencionado es su peso, un tema que, según Oz, sigue siendo motivo de bromas entre ambos.
Preocupaciones crecientes sobre su estado físico y mental
Las declaraciones de Oz contrastan con las señales que han generado alarma en la opinión pública. Trump, de 79 años, ha mostrado signos preocupantes en los últimos meses, como:
- Manchas en la piel y somnolencia durante reuniones clave.
- Dificultad para mantener la concentración y episodios de amnesia.
- Errores públicos, como olvidar la fecha de fallecimiento de la jueza Ruth Bader Ginsburg o desconocer la permanencia en el Senado del senador republicano Thom Tillis.
- Priorizar eventos como un torneo de la UFC sobre reuniones diplomáticas críticas, como las negociaciones de paz con Irán.
- Realizar un gesto publicitario considerado "vulgar" al pedir comida rápida a través de DoorDash en la Oficina Oval.
Sus propios asesores han admitido, bajo anonimato, que los cambios bruscos de humor de Trump han obstaculizado las negociaciones con Irán, generando tensiones incluso entre sus aliados más cercanos.
División en el espectro político
La conducta de Trump ha provocado reacciones encontradas en ambos bandos ideológicos. Figuras destacadas del movimiento MAGA, como Alex Jones, Candace Owens, Tucker Carlson y Megyn Kelly, han criticado su gestión en el conflicto con Irán, lo que ha llevado a Trump a distanciarse de sus seguidores más fieles, profundizando las divisiones en su base.
Por otro lado, legisladores demócratas han intensificado sus llamados a evaluar su capacidad mental. Hasta 50 congresistas demócratas han presentado una propuesta para crear una comisión que podría destituirlo y reemplazarlo por el vicepresidente JD Vance. Otros exigen que Trump se someta a pruebas cognitivas antes del 25 de abril, citando su agresividad creciente hacia Irán.
La opinión pública se inclina por el impeachment
Según una encuesta publicada el miércoles por Strength in Numbers, la mayoría de los votantes —incluyendo uno de cada cinco de sus propios seguidores— considera que la Cámara de Representantes debería iniciar un proceso de impeachment contra Trump.
«Las declaraciones de Oz sobre la salud de Trump son, cuando menos, cuestionables, especialmente cuando su conducta pública genera serias dudas sobre su aptitud para el cargo», declaró un analista político.