Denaturalizaciones en masa: el DOJ acusa a 384 ciudadanos de fraude migratorio
La administración Trump ha intensificado sus esfuerzos para revocar la ciudadanía a ciudadanos naturalizados que considera "indignos". Según The New York Times, el Departamento de Justicia (DOJ) ha identificado a 384 personas de origen extranjero a las que planea despojar de su nacionalidad estadounidense. Además, ha instado a sus abogados civiles a preparar demandas contra estos individuos en 39 oficinas regionales.
Un precedente peligroso
Aunque 384 casos puedan parecer pocos frente a los más de 818.000 nuevos ciudadanos estadounidenses en 2024, esta iniciativa sienta un peligroso precedente. Podría normalizar la revocación masiva de pasaportes a nuevos ciudadanos en el futuro. Actualmente, la ley permite retirar la nacionalidad a quienes hayan obtenidola de forma fraudulenta —por ejemplo, mediante matrimonios falsos— o hayan cometido delitos graves.
Históricamente, las denaturalizaciones han sido excepcionales. Entre 1990 y 2017, el gobierno federal revocó la ciudadanía a un promedio de 11 personas al año. Durante el primer mandato de Trump, esta cifra aumentó ligeramente a unas 15 anuales. Sin embargo, en 2024, las autoridades buscan alcanzar más de 200 casos mensuales, niveles no vistos desde principios del siglo XIX.
Derechos y procesos legales
Los ciudadanos naturalizados conservan casi los mismos derechos que los nacidos en EE.UU., salvo la posibilidad de ser presidente. No obstante, el proceso para revocar su nacionalidad es complejo y prolongado. El gobierno debe demostrar fraude o irregularidades en un juicio civil o penal, un trámite que The New York Times califica como "desafiante y lento". Cada afectado puede apelar, lo que añadirá presión a un sistema judicial ya saturado por casos de inmigración.
Los expertos advierten que, aunque el DOJ alega perseguir solo a quienes hayan cometido fraude o delitos, el contexto político genera desconfianza. Amanda Frost, profesora de Derecho en la Universidad de Virginia, declaró al periódico:
"El gobierno ha utilizado este poder en el pasado para perseguir a personas consideradas opositoras políticas".
Riesgos de uso político
La retórica de Trump, junto a medidas como la clasificación de antifa como organización terrorista, ha alimentado el temor a que las denaturalizaciones se conviertan en una herramienta contra grupos específicos de inmigrantes. Organizaciones de derechos civiles ya han mostrado su rechazo ante lo que consideran un ataque sistemático a la diversidad.
Mientras tanto, el DOJ avanza en su plan, dejando en duda el futuro de cientos de personas que, hasta ahora, creían haber obtenido su ciudadanía de manera legal.