La teoría del internet muerto, que sugiere que gran parte del contenido en línea ya no es creado por humanos, está más cerca de convertirse en realidad de lo que muchos imaginaban. Según una investigación reciente, los robots están tomando el control de la red a un ritmo alarmante.

Un estudio conjunto de la Universidad de Stanford, el Imperial College London y el Internet Archive ha analizado la proporción de texto generado por IA en páginas web publicadas entre 2022 y 2025. Utilizando herramientas avanzadas de detección de contenido automatizado, los investigadores descubrieron que, en mayo de 2025, el 35,3% de las nuevas webs eran generadas total o parcialmente por inteligencia artificial. De este porcentaje, el 17,6% correspondía a sitios completamente automatizados.

Estos datos respaldan otras investigaciones recientes. Por ejemplo, Cloudflare reveló que casi un tercio del tráfico en internet en el último año proviene de bots, mientras que Imperva confirmó que, en 2024, el tráfico automatizado superó por primera vez al generado por humanos.

«La velocidad a la que la IA está tomando el control de la web es estremecedora. En solo tres años, una parte significativa de internet ha pasado a estar definida por algoritmos, algo que, en mi opinión, representa una transformación radical del paisaje digital».
Jonáš Doležal, coautor del estudio y experto en análisis de datos.

¿Es realmente peligroso el contenido generado por IA?

Aunque el aumento de webs automatizadas es evidente, el estudio también desmonta algunos mitos sobre los efectos negativos de la IA en el contenido online. Los investigadores evaluaron seis hipótesis comunes sobre los riesgos de la generación automatizada de texto, confirmando solo dos:

  • Contracción semántica: Reducción de la diversidad de opiniones en la red.
  • Sesgo hacia lo positivo: Los textos generados por IA tienden a ser más pulidos y optimistas, eliminando matices críticos.

Sin embargo, el estudio no encontró evidencia de otros problemas asociados a la IA, como:

  • Textos redundantes o carentes de sustancia.
  • Uniformidad en el estilo de escritura.
  • Falta de fuentes o referencias.
  • Propagación de desinformación.

«Hasta ahora, la IA parece evitar los peores escenarios que algunos temían», explicaron los autores a 404 Media.

El futuro del internet: ¿hacia un ecosistema automatizado?

Los investigadores trabajan ahora en desarrollar una herramienta que permita monitorizar en tiempo real la proporción de contenido generado por IA en la web. Su objetivo es ofrecer a los usuarios una forma de evaluar el estado real del «internet muerto» y, posiblemente, mitigar sus efectos.

«El desafío ahora es integrar estos modelos de manera que no solo produzcan contenido pulido, sino que también aporten valor real a la red», concluyeron los expertos.