Tras las protestas del mes pasado bajo el lema No Kings, Indivisible, un movimiento que se define como una fuerza prodemocracia, antiautoritaria y liderada por la ciudadanía, se ha sumado a las acciones de May Day Strong. Su objetivo es replicar el modelo de huelga de un día que tuvo lugar en Minnesota en enero. Aunque en apariencia esta participación podría interpretarse como un cambio de estrategia hacia acciones laborales más disruptivas, para Ezra Levin, cofundador y codirector ejecutivo de Indivisible, esta alianza forma parte de un movimiento más amplio que no puede prosperar sin fortalecer su coalición.

«La sociedad no puede funcionar sin los trabajadores, y nuestro sistema político tampoco funcionará a menos que más personas que no sean multimillonarios o megacorporaciones participen en la toma de decisiones», declaró Levin durante una conversación telefónica el pasado jueves. Sin embargo, en un contexto donde el Tribunal Supremo ha debilitado los derechos electorales y la administración Trump intensifica su conflicto en Irán a pesar de las crecientes bajas y costes humanos, medir el impacto de grupos como Indivisible se vuelve especialmente complejo.

Levin evitó en varias ocasiones hacer proyecciones a largo plazo. Para él, el éxito de un movimiento prodemocracia no se mide por el daño que puedan causar los autoritarios, sino por su capacidad para crecer y probar nuevas tácticas. La alianza con May Day Strong es un ejemplo de este enfoque. Su prioridad actual es construir coaliciones más amplias, incluyendo a personas que no son activistas ni organizadores. «Indivisible no es la organización adecuada para organizar todo el país. Somos solo una pieza del engranaje», aclaró.

La importancia de las coaliciones en la lucha prodemocracia

Levin subrayó que no existe un camino viable hacia una democracia real sin la colaboración entre distintos grupos. «Ninguna organización o movimiento individual podrá cambiar significativamente nuestro sistema político para reflejar la voluntad de la mayoría. Es necesario construir alianzas», afirmó. Este principio guía gran parte de las acciones de Indivisible, como la coalición Hands Off, lanzada hace un año, las protestas Good Trouble Lives On en el Día de la Memoria de John Lewis o la propia coalición No Kings, que agrupa a cientos de miembros.

Aunque May Day Strong no es una iniciativa liderada por Indivisible ni por la coalición No Kings, su participación destaca la necesidad de involucrar a líderes sindicales en la lucha prodemocracia. «No se puede construir un movimiento prodemocracia exitoso sin la participación activa de los sindicatos», explicó Levin. «Además, es fundamental acoger a nuevos miembros en la coalición y apoyarlos cuando lideran acciones como la de mañana».

¿Cómo evalúa Indivisible su impacto en un contexto adverso?

Ante un escenario donde el Tribunal Supremo ha anulado derechos electorales fundamentales, Levin reconoció la dificultad de medir el impacto inmediato de su trabajo. Sin embargo, insistió en que el verdadero éxito se refleja en el crecimiento orgánico del movimiento y en su capacidad para adaptarse y probar estrategias innovadoras, más allá de los resultados visibles a corto plazo.