El Supremo Gorsuch redefine el patriotismo estadounidense

El magistrado del Tribunal Supremo de EE.UU., Neil Gorsuch, ha reavivado el debate sobre la identidad nacional al definir el país como una 'nación de ideas', un concepto que ha enfurecido a sectores de la derecha más radical. En una reciente entrevista con el medio Reason, Gorsuch argumentó que Estados Unidos no se fundamenta en una religión, cultura o herencia común, sino en tres principios fundamentales recogidos en la Declaración de Independencia:

  • La igualdad de todos los ciudadanos;
  • Los derechos inalienables otorgados por Dios, no por el gobierno;
  • El derecho a autogobernarse.

«Nuestra nación no se basa en una religión ni en una cultura común. Se basa en esas ideas», declaró Gorsuch, quien añadió: «Somos una nación de creencias».

La derecha reacciona con indignación

Lo que para muchos es una lección básica de civismo estadounidense, para otros ha sido una afrenta imperdonable. Numerosos influencers y figuras de la derecha más extrema han arremetido contra el magistrado, acusándolo de traición y exigiendo su expulsión del país.

«Quiero que todos esos supuestos conservadores que creen en estas ideas sean lanzados al sol», escribió el anónimo Tony Rigatoni en redes sociales.

Por su parte, William Wolfe, exfuncionario de la administración Trump, cuestionó por qué «todos los grupos étnicos pueden tener un país excepto los nativos americanos», en una referencia ambigua que algunos interpretaron como un ataque a la identidad angloprotestante.

El bloguero Curtis Yarvin fue aún más lejos al calificar las declaraciones de Gorsuch como «energía de cuck» —un término despectivo en la jerga de la derecha alternativa—.

El movimiento conservador legal, en entredicho

La reacción no se limita a influencers anónimos. Jeremy Carl, comentarista conservador que retiró su candidatura a un puesto en el Departamento de Estado tras polémicas por defender la «identidad blanca», criticó abiertamente a Gorsuch en la plataforma X:

«En serio, el hecho de que este disparate sea pronunciado por uno de los 'mejores' nominados de Trump al Tribunal Supremo refleja el fracaso intelectual del movimiento conservador legal».

Esta controversia no es aislada. Figuras como la magistrada Amy Coney Barrett —también tachada de «contratación por diversidad»— y el expresidente Donald Trump han expresado su decepción con el rumbo del movimiento conservador legal, llegando a cuestionar la influencia de la Federalist Society, organización que vetó a los nominados judiciales de Trump desde una perspectiva originalista.

¿Están los críticos de Gorsuch fuera de lugar?

Más allá de las críticas, el concepto de una nación cívica —basada en valores y no en etnicidad— es mayoritario en EE.UU., incluso entre sectores conservadores. Además de Gorsuch, otros defensores de esta visión incluyen al ex candidato presidencial Vivek Ramaswamy, quien ha abogado por un nacionalismo basado en principios constitucionales.

El debate refleja una grieta cada vez más profunda en el conservadurismo estadounidense: mientras algunos sectores exigen un retorno a un nacionalismo étnico, otros, como Gorsuch, defienden un modelo de país fundado en ideas universales. La pregunta que queda en el aire es si los críticos del magistrado están realmente alineados con el sentir mayoritario de los estadounidenses o, por el contrario, representan una minoría cada vez más aislada.

Fuente: Reason