Un hito en la jurisprudencia sobre el aborto
El 22 de abril de 1992, el Tribunal Supremo de Estados Unidos escuchó los argumentos orales del caso Planned Parenthood vs. Casey, un fallo judicial que marcó un antes y después en la regulación del aborto en el país.
Contexto y antecedentes del caso
El litigio surgió tras la aprobación de la Ley de Aborto de Pensilvania de 1982, que impuso cinco restricciones a los procedimientos de interrupción del embarazo:
- Consentimiento informado de la paciente.
- Periodo de espera de 24 horas.
- Consentimiento de uno de los padres para menores.
- Notificación al cónyuge en la mayoría de los casos.
- Registro detallado de los centros médicos que practican abortos.
Planned Parenthood y otros demandantes impugnaron estas medidas, argumentando que violaban el derecho constitucional a la privacidad establecido en el caso Roe vs. Wade (1973).
Argumentos clave en el Tribunal Supremo
Durante la sesión del 22 de abril, los abogados de ambas partes presentaron sus posturas ante los jueces. Los demandantes defendieron que las restricciones de Pensilvania eran un intento encubierto de limitar el acceso al aborto, mientras que el estado argumentó que buscaban proteger la salud de la mujer y la vida prenatal.
«El caso Planned Parenthood vs. Casey no solo cuestionó el derecho al aborto, sino que redefinió los límites de la autonomía reproductiva en Estados Unidos», señalaron expertos en derecho constitucional.
Impacto y consecuencias del fallo
El 29 de junio de 1992, el Tribunal Supremo emitió su veredicto, que mantuvo el núcleo de Roe vs. Wade pero introdujo un nuevo estándar: el test de viabilidad fetal. Este criterio permitió a los estados regular el aborto antes de que el feto fuera viable (alrededor de las 24 semanas), siempre que no impusieran una carga indebida a la mujer.
El fallo también eliminó el requisito de notificación al cónyuge, pero mantuvo las otras cuatro restricciones. Además, introdujo el concepto de «carga indebida», que se convirtió en un pilar para futuros litigios sobre aborto en EE.UU.
Legado y controversia
Planned Parenthood vs. Casey se convirtió en uno de los casos más debatidos de la historia judicial estadounidense. Aunque no anuló Roe vs. Wade, sentó las bases para que los estados impusieran regulaciones más estrictas, como los períodos de espera obligatorios o la obligación de informar sobre alternativas al aborto.
En 2022, el caso Dobbs vs. Jackson Women’s Health Organization revocó Roe vs. Wade y Planned Parenthood vs. Casey, devolviendo la regulación del aborto a los estados. Sin embargo, el legado de Casey sigue siendo fundamental para entender la evolución de los derechos reproductivos en EE.UU.