La estatua de la Libertad, símbolo de acogida, lleva grabado un poema de Emma Lazarus que invita a los más necesitados a buscar refugio en Estados Unidos: "Dadme a vuestros cansados, a vuestros pobres, a vuestras masas hacinadas anhelando respirar libertad". Décadas después, el expresidente Ronald Reagan definió el país como una "ciudad brillante sobre una colina", con puertas abiertas para quienes buscaran una vida mejor. Sin embargo, en la actualidad, el sueño americano pierde brillo para millones de personas en el mundo.

El declive como destino preferido

Según datos de Gallup publicados recientemente, solo el 15% de los adultos a nivel global que desean emigrar de forma permanente eligen Estados Unidos como su destino principal. Esta cifra representa un descenso significativo frente al 24% registrado entre 2007 y 2009, y al 20% en 2016. Desde 2017, la preferencia por EE.UU. se ha mantenido en el 18% o por debajo, situándose aún como el país más elegido entre las opciones disponibles.

El ranking de preferencias lo completan Canadá (9%), seguido de Alemania (5%), Australia, España, Francia, Reino Unido y Japón (todos con un 4%), e Italia y Arabia Saudí (3%). Aunque EE.UU. sigue liderando, su ventaja se ha reducido drásticamente en los últimos veinte años, mientras que otros destinos han mantenido cifras estables.

¿Qué ha cambiado?

El informe de Gallup señala que el freno en la migración internacional hacia EE.UU. en el último año coincide con dos factores clave: los cambios en las políticas migratorias y una disminución del deseo de emigrar en varias regiones. Durante la presidencia de Donald Trump, se priorizó el control fronterizo y las restricciones migratorias, una estrategia que, aunque inicialmente contó con apoyo público, generó controversia por su dureza. Su sucesor, Joe Biden, adoptó un enfoque más flexible, pero la percepción de descontrol en la frontera erosionó su popularidad.

Tras la vuelta de Trump a la Casa Blanca en 2024, el nuevo gobierno intensificó las medidas de seguridad fronteriza, aunque con resultados controvertidos. Las imágenes de agentes federales deteniendo a migrantes en ciudades estadounidenses, junto con políticas como la deportación masiva, han generado rechazo incluso entre sectores que apoyaban un mayor control migratorio.

Según datos de Pew Research de diciembre de 2023, el 53% de los estadounidenses considera que la administración está aplicando demasiadas deportaciones de personas en situación irregular, frente al 44% registrado en marzo del mismo año. Ante esta presión, la Casa Blanca ajustó su estrategia para centrarse en la detención de migrantes con antecedentes penales, pero el daño a la imagen internacional de EE.UU. ya estaba hecho.

El impacto global de las políticas migratorias

Las políticas restrictivas no solo han reducido el flujo migratorio hacia EE.UU., sino que también han dañado su reputación como tierra de oportunidades. Para muchos, el país ya no representa el mismo faro de esperanza que durante décadas. Mientras tanto, destinos como Canadá, con un sistema migratorio más abierto y transparente, ganan terreno como alternativas viables.

Expertos advierten que, si EE.UU. no revisa su enfoque, podría perder aún más su posición como principal receptor de migrantes en el mundo, un título que ha mantenido durante generaciones. La pregunta ahora es: ¿logrará el país recuperar su atractivo o seguirá cediendo terreno a otras naciones?

Fuente: Reason