El conflicto legal entre el CEO de OpenAI, Sam Altman, y el inversor Elon Musk sigue generando revelaciones impactantes. Esta semana, en un juicio en curso, la exdirectora técnica de la compañía, Mira Murati, ha aportado declaraciones bajo juramento que ponen en entredicho la gestión de Altman.
Murati, que actualmente dirige Thinking Machines Lab, compareció en una declaración en vídeo el pasado miércoles. Bajo amenaza de perjurio, reveló que Altman le había asegurado, de manera incorrecta, que el equipo legal de OpenAI había aprobado un nuevo modelo de IA para eludir el comité interno de seguridad encargado de revisar los lanzamientos. Cuando se le preguntó si creía que Altman decía la verdad en ese momento, Murati respondió con un contundente: «No».
Estas declaraciones, filtradas en redes sociales, incluyen un intercambio revelador entre los abogados y Murati:
Abogado: «¿En otoño de 2023 percibía que Altman no era sincero con usted?»
Murati: (tras una larga pausa) «No siempre».
Abogado: «¿La socavó como directora técnica?»
Murati: «Sí».
Abogado: «¿Puso a otros ejecutivos en contra de ella?»
Murati: «Sí».
El caso judicial, impulsado por Musk, alega que OpenAI violó su estatuto sin ánimo de lucro al convertirse en una empresa con fines de lucro en 2023. Musk, que también dirige su propia compañía de IA (xAI), ha sido criticado por posibles conflictos de interés en su demanda.
Gran parte del litigio se centra en el episodio conocido como «El Blip», ocurrido en noviembre de 2023, cuando la junta directiva de OpenAI destituyó a Altman por «falta de transparencia» en sus comunicaciones. Sin embargo, tras la presión de los empleados y la intervención de Microsoft —principal inversor—, Altman fue reintegrado en el cargo días después. Este giro desencadenó una ola de dimisiones, incluyendo la de Murati.
Las declaraciones de Murati arrojan luz sobre un patrón de comportamiento en la cúpula de OpenAI que, según sus palabras, incluía desinformación, falta de colaboración y estrategias divisivas entre los altos cargos. Estos testimonios podrían tener implicaciones legales y reputacionales para la empresa, ya conocida por su modelo de chatbot ChatGPT, el más utilizado a nivel mundial.