Ghislaine Maxwell, condenada por tráfico sexual infantil, disfruta de privilegios excepcionales en la prisión de mínima seguridad de Bryan, Texas, adonde fue trasladada tras colaborar con la defensa de Donald Trump. Así lo revelan correos privados filtrados por una exfuncionaria y compartidos con la cadena CNN.

«La comida es mucho mejor, el lugar está limpio, el personal es atento y educado», escribió Maxwell en un correo dirigido a su hermano, añadiendo: «Siento como si hubiera caído por el espejo de Alicia en el País de las Maravillas. Aquí estoy más feliz y, lo más importante, segura».

Noella Turnage, exempleada del Federal Prison Camp de Bryan, fue despedida por filtrar estos mensajes. Aunque nunca llegó a ver a Maxwell en persona, confirmó que los privilegios que recibía la reclusa no eran comunes ni siquiera para otros presos de alto perfil.

Según Turnage, Maxwell no solo disfrutaba de mejores condiciones de vida. «Organizaron una visita privada para ella que obligó a suspender las visitas del resto de reclusas durante todo el fin de semana», explicó. «Las demás internas no pudieron ver a sus familias ese sábado para dar paso a sus visitas».

Además, Maxwell recibía un trato preferente en la gestión de su correspondencia. «Para muchos puede no parecer grave, pero otras reclusas tienen dificultades incluso para enviar su correo habitual, y mucho menos documentos legales. Que hayan priorizado sus trámites es indignante», denunció Turnage. Un interno consultado por CNN confirmó que Maxwell también recibe agua embotellada y comidas en bandejas de plástico servidas en su celda.

El traslado de Maxwell a esta prisión de mínima seguridad ocurrió días después de que prestara declaración ante el entonces fiscal general adjunto, Todd Blanche, sobre la relación entre Jeffrey Epstein y Trump. Durante horas, Maxwell afirmó que Trump nunca presenció los abusos de Epstein, a pesar de su cercana amistad públicamente conocida.

Legisladores han criticado las condiciones de su reclusión, calificando la prisión como «inadecuada para una delincuente sexual».