La FIA ajusta las normas de la F1 para 2026: ¿qué cambia realmente?
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha anunciado una serie de ajustes en las polémicas normas de la Fórmula 1 para 2026. Como suele ocurrir en la máxima categoría del automovilismo, los equipos muestran posturas divididas: algunos apoyan los cambios, mientras que otros los cuestionan. Sin embargo, la FIA ha decidido implementar modificaciones, especialmente en la gestión de la energía eléctrica, aunque sin alteraciones radicales.
Las explicaciones técnicas publicadas por la FIA pueden resultar complejas para quienes no estén familiarizados con el reglamento. A continuación, te explicamos en términos sencillos los aspectos clave de estas reformas, que entrarán en vigor antes del Gran Premio de Miami de 2026.
Gestión energética: el impacto del "super clipping"
Uno de los conceptos más discutidos es el super clipping, que consiste en utilizar la potencia del motor de combustión para generar energía eléctrica, similar a cómo funcionan los cargadores de vehículos eléctricos que se alimentan con generadores de gasolina. En este caso, esos "generadores" van acoplados al coche de F1 en todo momento.
A partir de ahora, la gestión de la batería durante la recuperación y despliegue de energía en una vuelta cambiará. Concretamente, la recuperación de energía durante el super clipping aumentará de 250 kilovatios a un máximo de 350 kilovatios. Esto significa que, al final de las rectas, no se penalizará tanto el rendimiento o la velocidad punta cuando el coche circule a máxima potencia. Los pilotos podrán almacenar más energía en la batería mientras aceleran a fondo, lo que beneficia tanto al rendimiento como a la seguridad.
Aunque la velocidad máxima seguirá viéndose afectada, como ocurría antes de estos ajustes, los cambios permitirán a los pilotos recuperar más energía con menor esfuerzo. Esto favorecerá un pilotaje más agresivo, especialmente durante las sesiones de clasificación. Sin embargo, en circuitos con largas rectas, como Bakú o la Ciudad de México, los coches podrían quedarse sin energía antes de llegar al final de la misma.
Cambios en la clasificación: menos energía eléctrica, más esfuerzo del piloto
Los equipos han acordado por unanimidad reducir el límite de recuperación de energía de 8 a 7 megajulios durante las sesiones de clasificación a partir del Gran Premio de Miami. El objetivo es depender menos de la potencia eléctrica y más del motor de combustión durante toda la vuelta, lo que implica menos "coasting" (circular sin acelerar) y menos uso del super clipping.
Aunque esto se traducirá en tiempos por vuelta más lentos, obligará a los pilotos a llevar el coche al límite de su rendimiento sin asistencia eléctrica, lo que, en teoría, podría hacer las tres tandas de clasificación más emocionantes. ¿Menos velocidad significa más espectáculo? El tiempo lo dirá.
Seguridad: reducir diferencias de velocidad y maniobras peligrosas
La FIA busca mejorar la seguridad en situaciones con grandes diferencias de velocidad y maniobras de "lift-and-coast" (levantar el pie del acelerador para ahorrar combustible). Al limitar la recuperación de energía durante la clasificación, se reducirá el tiempo que los coches pasan en modo super clipping por vuelta. La federación espera que esta reducción sea de entre 2 y 4 segundos por vuelta.
Estas medidas buscan minimizar los riesgos asociados a la alta velocidad y las diferencias entre los monoplazas, especialmente en curvas rápidas o zonas de adelantamiento. La prioridad es garantizar que las carreras sean más seguras sin sacrificar por completo el rendimiento.