El recién elegido número 1 del draft de la NFL, Fernando Mendoza, ha decidido no formar parte de la visita tradicional de su equipo, los Indiana Raiders, a la Casa Blanca el próximo 11 de mayo.
Tras lograr el Heisman Trophy y el campeonato nacional, Mendoza se enfrenta ahora a su primer reto como profesional: consolidarse en su nueva franquicia. Cuando se le preguntó sobre su posible asistencia, el jugador aclaró que su prioridad es demostrar su valía en los entrenamientos.
«Estoy en el último escalón aquí. Tengo que ganarme mi lugar», declaró Mendoza a los medios el pasado sábado. «No puedo faltar a los entrenamientos. No tengo el calendario, pero como novato, no creo que sea buena idea. Quiero servir mejor a mis compañeros y no sé si esto contribuiría a ese objetivo».
Los Raiders iniciarán sus actividades organizadas de equipo (OTAs) el 18 de mayo, una semana después de la visita a la Casa Blanca.
Mendoza, que ha dejado atrás el revuelo mediático por sus logros universitarios, se mostró más entusiasmado con su integración en el equipo. «De todos esos grandes hitos, lo que más me ilusiona son estos dos últimos días, porque vuelvo al fútbol», afirmó el jugador, según recoge Adam Hill de Las Vegas Review-Journal.