General Motors (GM) ha alcanzado un acuerdo histórico para pagar 12,75 millones de dólares y resolver una demanda colectiva en California por violación de privacidad y venta de datos de conducción. La compañía fue acusada de compartir información sensible, como la ubicación de los vehículos y los hábitos al volante, con intermediarios que, a su vez, la vendían a empresas de seguros.

El acuerdo, presentado el pasado viernes, incluye medidas clave para proteger la privacidad de los usuarios. Entre ellas, destaca la prohibición de que GM venda datos de clientes a intermediarios durante cinco años. Además, los conductores de California podrán solicitar la desactivación de la recopilación de datos de ubicación en el servicio OnStar.

La polémica surgió tras un informe de The New York Times en 2024, que reveló cómo varias marcas de automóviles, incluyendo GM, compartían datos detallados de conducción —como velocidad, frenazos bruscos y aceleraciones repentinas— con intermediarios sin el consentimiento explícito de los usuarios. Estos datos, a menudo, terminaban en manos de aseguradoras que los utilizaban para ajustar las primas de los seguros.

El caso ha reavivado el debate sobre la protección de datos personales en la era digital, especialmente en un sector como el automovilístico, donde la tecnología telemática recopila información cada vez más sensible. Organizaciones de defensa de la privacidad ya han criticado la práctica, exigiendo mayor transparencia y control por parte de los usuarios sobre sus propios datos.

El acuerdo aún debe ser aprobado por un juez de California. Si se ratifica, GM se convertirá en una de las primeras grandes empresas en asumir consecuencias legales por la comercialización de datos de conducción sin el consentimiento adecuado.

Fuente: The Verge