El gobernador del Banco Nacional de República Checa (ČNB), Aleš Michl, ha defendido en un evento del sector de Bitcoin en Las Vegas la inclusión de un 1% de Bitcoin en las reservas del banco central como parte de una estrategia que combina control estricto de la inflación con una exposición medida a activos digitales.

Michl explicó que esta decisión busca elevar los rendimientos esperados sin incrementar el riesgo global de la cartera. Al asumir el cargo a mediados de 2022, la inflación en el país superaba el 20%. El gobernador destacó que el banco central se comprometió a reducirla al 2% en dos años, un objetivo que se cumplió gracias a la disciplina, no a «magia».

En su intervención, Michl criticó el exceso de liquidez en el sistema financiero, la debilidad de la moneda local y el abuso de políticas monetarias expansivas. Como respuesta, el ČNB adoptó una postura «halcón para siempre», priorizando el ahorro y fortaleciendo la corona checa (koruna).

El banco gestiona aproximadamente 180.000 millones de dólares en reservas de divisas, equivalentes al 44% del PIB checo, una de las proporciones más altas del mundo. Michl subrayó que el objetivo es «construir para el futuro» mediante inversiones que protejan al país, reduciendo la exposición a bonos de bajo rendimiento y aumentando la diversificación hacia activos como acciones y oro a través de carteras de bajo riesgo.

La inclusión de Bitcoin surgió de un debate interno sobre cómo fortalecer la cartera a largo plazo. Aunque Michl reconoció que la volatilidad de Bitcoin —que ha visto cómo su valor fluctúa drásticamente en poco tiempo— puede parecer arriesgada, argumentó que otros activos también experimentan variaciones. Lo clave, según él, es cómo cada activo se comporta dentro de una cartera diversificada.

Según los análisis del ČNB, Bitcoin tiene una baja correlación a largo plazo con los activos tradicionales de reserva, lo que significa que no sigue las mismas tendencias que otros componentes de la cartera. Esto permite que, en horizontes temporales más largos, Bitcoin genere rendimientos no vinculados a los demás activos.

Basándose en estos datos, el banco decidió asignar un 1% de sus reservas a Bitcoin. Según Michl, esta medida mejora los rendimientos esperados en términos de koruna checa sin aumentar el riesgo global de la cartera. «Cuando añades Bitcoin a tu cartera, funciona mejor: los rendimientos aumentan y el riesgo se mantiene igual. Eso es diversificación», explicó.

El gobernador enmarcó esta decisión dentro de una filosofía más amplia para el sector bancario central en la era de los activos digitales. Su mensaje fue claro: las instituciones deben ser «conservadoras pero innovadoras» en su enfoque de inversión. Para el ČNB, esto ha significado mantener una postura estricta contra la inflación mientras explora nuevas vías para optimizar sus reservas.