Una grabación obtenida por Axios y confirmada por un asistente revela que el gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, presionó en secreto para que un sindicato respaldara a la republicana Stacy Garrity en su reelección como tesorera estatal en 2024. La decisión habría sido una respuesta a las críticas públicas de la rival demócrata, Erin McClelland, quien cuestionó si Shapiro podría asumir un rol secundario bajo una presidenta.
Bob Brooks, aliado cercano de Shapiro y presidente del sindicato de bomberos de Pensilvania, hizo estas declaraciones la semana pasada durante un encuentro con estudiantes universitarios en la Universidad de Lehigh. Según Brooks, Shapiro le pidió explícitamente que su organización apoyara a Garrity en lugar de a McClelland.
«Fue una petición, irónicamente, del gobernador Josh Shapiro porque Erin McClelland se posicionó en su contra», declaró Brooks a los estudiantes.
La rivalidad surgió en el verano de 2024, cuando el equipo de Kamala Harris evaluaba a Shapiro como posible candidato a vicepresidente. McClelland, en ese momento aspirante demócrata a tesorera, había cuestionado públicamente la capacidad de Shapiro para servir bajo una mujer presidenta, lo que habría desencadenado la reacción del gobernador.
Tras conocerse las declaraciones de Brooks, tanto él como el equipo de Shapiro negaron la versión. Brooks emitió un comunicado aclarando que «se equivocó» al atribuir la petición al gobernador, mientras que el portavoz de Shapiro, Manuel Bonder, calificó las afirmaciones de «incorrectas» y afirmó que Shapiro no intervino en las decisiones de respaldo del sindicato.
Por su parte, Pat Martin, secretario-tesorero de la Asociación de Bomberos Profesionales de Pensilvania, confirmó que McClelland no solicitó el respaldo del sindicato en 2024, lo que refuerza la versión de que la decisión de apoyar a Garrity partió de Shapiro.
Este episodio refleja la estrategia política agresiva de Shapiro, incluso hacia aliados demócratas, y ha reavivado debates sobre su temperamento y ambición. Harris y su equipo recibieron quejas de otros demócratas de Pensilvania durante el proceso de selección de su compañero de fórmula, lo que añade presión a la figura de Shapiro de cara a una posible candidatura presidencial en 2028.
Reacciones y consecuencias
- Brooks: Afirmó que «muchos en el partido, incluido el movimiento sindical, estaban molestos por los ataques de mala fe de McClelland contra el gobernador».
- Equipo de Shapiro: Negó cualquier intervención en las decisiones de respaldo del sindicato.
- McClelland: No solicitó el respaldo del sindicato, según fuentes internas.
El caso subraya las tensiones internas en el Partido Demócrata de Pensilvania y las dudas sobre el liderazgo de Shapiro en un escenario nacional.