El tight end de los New England Patriots, Hunter Henry, ha abordado en una rueda de prensa celebrada este martes el impacto de la reciente derrota en el Super Bowl ante los Seattle Seahawks. Aunque el equipo ha estado centrado en la preparación para la nueva temporada, Henry admitió que el recuerdo de aquel 29-13 sigue presente.

«Lo he visto un poco. La verdad es que aún duele», declaró Henry. «Obviamente, no jugamos al nivel que queríamos en el escenario más importante, y eso fue muy decepcionante y difícil de procesar durante un tiempo. Ha pasado un tiempo, pero sigue doliendo. Sin embargo, creo que es bueno. Es positivo que duela, porque nos impulsa a trabajar más duro».

Henry destacó que, pese a la decepción, el equipo logró llegar al Super Bowl, un hito que no es fácil de alcanzar. «Llegar allí es una bendición, es muy difícil. Obviamente, fue un gran logro, pero no completamos el objetivo final».

La derrota en Santa Clara, donde el marcador no reflejó la contundencia del partido, sigue siendo un punto de reflexión para el equipo. Henry subrayó que este sentimiento de frustración puede ser clave para evitar repetir una experiencia similar en el futuro.

El reto de la temporada 2026

Con la mirada puesta en la temporada 2026, los Patriots buscan demostrar que pueden consolidarse como un equipo ganador de manera sostenible. Tras una campaña en la que el calendario de la AFC favoreció a otros contendientes por lesiones y circunstancias externas, el equipo de Nueva Inglaterra quiere dejar atrás la etiqueta de «equipo que brilló sin consistencia».

«Hay ejemplos históricos en ambas direcciones», comentó Henry. «La respuesta que demos en Nueva Inglaterra ayudará a definir cómo se posiciona la conferencia en los próximos años».

El tight end insistió en que el dolor de la derrota debe servir como motor para mejorar y no como un lastre. «Es bueno que duela, porque nos recuerda que tenemos que seguir trabajando para alcanzar el éxito que buscamos».