El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado un documento judicial insólito para defender la construcción de un salón de baile de 90.000 pies cuadrados en la Casa Blanca. El escrito, de siete páginas, adopta un tono y estilo más propio de las redes sociales de Donald Trump que de un documento legal formal de la máxima institución de aplicación de la ley del país.
En el texto, el DOJ insulta a la organización National Trust for Historic Preservation, que se opone a la construcción del nuevo espacio. La acusan de ser "FALSA" y tachan a su abogado de ser "el abogado de Barack Hussein Obama". Además, atribuyen a su personal un supuesto "síndrome de Trump".
El documento centra su argumento en la supuesta necesidad de construir el salón de baile por razones de seguridad nacional, tras el incidente ocurrido el pasado sábado durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. Según el DOJ, el ataque demostró que Washington no cuenta con un espacio seguro para eventos de alto perfil.
"El hecho de que un asesino estuvo a segundos de disparar al presidente, junto a su familia, gran parte de su gabinete, su equipo directivo y la prensa de Washington, deja claro que la capital no dispone de un espacio seguro para eventos de gran envergadura o que pueda 'acomodar un evento con la línea de sucesión del gobierno de EE.UU.'", argumenta el Departamento de Justicia.
El escrito añade que "lo ocurrido el sábado confirma que todos los presidentes actuales y futuros necesitan ya un espacio seguro para grandes eventos".
Sin embargo, el DOJ no explica cómo este salón de baile ofrecería mayor seguridad que el hotel Washington Hilton, donde tradicionalmente se celebra la cena de corresponsales. Este hotel cuenta con un acceso especial para el presidente, una sala privada con el sello presidencial en el suelo y capacidad para más de 2.600 invitados, un espacio significativamente mayor que el propuesto salón de baile.
El documento también afirma, de manera exagerada, que el proyecto cuenta con el apoyo de un "coro bipartidista de legisladores". La única referencia concreta es el senador demócrata de Pensilvania, John Fetterman, conocido por su alineamiento con posturas del movimiento MAGA en varias ocasiones.
El escrito, firmado por el fiscal general en funciones, Todd Blanche, repite la retórica de la Casa Blanca sobre que la construcción del salón de baile sería "gratis para el contribuyente estadounidense". Sin embargo, Trump ha prometido en repetidas ocasiones que el proyecto sería financiado con donaciones privadas, aunque esta semana ha presionado al Congreso para que apruebe una partida de 400 millones de dólares. Varios republicanos, liderados por el senador de Carolina del Sur Lindsey Graham, respaldan esta estrategia. Graham ha sugerido que el coste podría compensarse con tasas de usuarios de parques nacionales y aranceles aduaneros.