El director del FBI, Kash Patel, se enfrenta a un nuevo escándalo tras la aparición de una carta de 2005 en la que admitió haber sido arrestado en dos ocasiones por ebriedad pública y orinar en la vía pública. La misiva, revelada inicialmente por The Intercept, formaba parte de su declaración jurada ante el Colegio de Abogados de Florida.
En el documento, Patel detalló que su primer arresto ocurrió en 2001, cuando aún era estudiante en la Universidad de Richmond. Según su testimonio, se encontraba ebrio durante un partido de baloncesto y fue escoltado fuera del recinto por la policía universitaria. «Al salir del pabellón, el agente me detuvo por ebriedad pública, ya que no había cumplido aún los 21 años», escribió.
El segundo incidente ocurrió mientras cursaba Derecho en la Universidad Pace. Patel relató que, tras visitar varios bares locales, él y sus compañeros intentaron orinar en la calle mientras caminaban de regreso. «Antes de lograrlo, un coche policial nos interceptó y fuimos arrestados por orinar en público», explicó.
En su declaración, Patel intentó restar importancia a estos hechos, asegurando que «no reflejan mi comportamiento habitual» y que esperaba que el Colegio de Abogados los considerara «anomalías». Sin embargo, estas afirmaciones chocan con las recientes acusaciones publicadas por The Atlantic, que sugieren que su consumo de alcohol ha afectado su desempeño profesional.
Sarah Fitzpatrick, periodista de The Atlantic, ha reafirmado su informe inicial, declarando que ha recibido «información adicional de fuentes de alto nivel en el gobierno» que respaldan sus afirmaciones. «Han agradecido nuestro trabajo y proporcionado datos que corroboran la información», añadió.
A día de hoy, Patel no ha emitido ningún comentario público sobre la carta ni sobre las nuevas acusaciones.