La nueva aplicación de verificación de edad desarrollada por la Comisión Europea para servicios en línea presentaba graves fallos de seguridad desde el primer día de su lanzamiento. Según expertos en ciberseguridad, un hacker logró acceder al sistema en menos de dos minutos, demostrando que el diseño de la app carecía de las protecciones básicas necesarias.

El principal problema radica en que la aplicación permite bypassear su verificación biométrica, un mecanismo que debería garantizar la identidad de los usuarios. Además, los datos de verificación se almacenan de manera insegura en los dispositivos, exponiendo información sensible a posibles ataques.

Pese a estos graves fallos, las autoridades europeas insisten en que la app está lista para su uso. Paula Pinho, portavoz jefe de la Comisión Europea, declaró:

«Quizá podríamos añadir: ‘y siempre se puede mejorar’».

Este incidente plantea serias dudas sobre la eficacia y seguridad de la herramienta, diseñada para cumplir con regulaciones como la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la UE. La falta de pruebas rigurosas antes de su despliegue ha generado críticas entre expertos y defensores de la privacidad.

Fuente: Reason