La llegada de la búsqueda con inteligencia artificial (IA) ha transformado el panorama digital para los editores. Aunque muchos temían la caída del tráfico de referencia, los datos revelan un cambio más profundo: los usuarios que llegan a través de IA no son un grupo homogéneo, sino que presentan intenciones y comportamientos diversos que exigen una estrategia diferenciada.

Más allá del tráfico: entender las intenciones ocultas

Uno de los mitos más extendidos es que los usuarios de IA son simplemente un «bloque de tráfico» difícil de captar. Sin embargo, la realidad es más compleja. Los estudios demuestran que las personas que consultan a los portales de IA pueden tener objetivos muy distintos, incluso dentro de una misma conversación. Desde quienes buscan información básica hasta quienes ya están listos para actuar, cada perfil requiere un enfoque distinto para convertir el interés en engagement o lealtad.

Un informe de Scrunch, una empresa especializada en analítica de búsqueda con IA, analizó el comportamiento de los usuarios en consultas relacionadas con medicamentos como Ozempic. Aunque el estudio se centra en marcas comerciales, sus conclusiones sobre los tipos de usuarios son aplicables a los editores. La investigación clasifica a los usuarios de IA en cuatro categorías principales según su intención:

  • Buscadores de conocimiento: Personas curiosas que aún no han tomado una decisión, pero quieren entender el tema.
  • Evaluadores: Usuarios que comparan opciones y analizan diferentes perspectivas antes de decidir.
  • Buscadores de acción: Aquellos que ya tienen claro lo que quieren hacer y buscan orientación para llevarlo a cabo.
  • Usuarios post-decisión: Personas que ya han tomado una decisión y buscan apoyo o información adicional.

Cada grupo tiene un potencial de conversión distinto. Por ejemplo, los «buscadores de acción» —que representan solo el 9% de las conversaciones— son los más valiosos para conversiones directas. Sin embargo, los «evaluadores», que constituyen el 20%, ofrecen una oportunidad masiva para captar engagement a largo plazo.

Los cuatro perfiles de lectores en la era de la IA

Aunque la clasificación de Scrunch se enfoca en productos, su estructura puede adaptarse a los editores. Estos son los cuatro tipos de lectores que los medios deben identificar y atender:

1. Lectores de orientación

Son aquellos que se acercan a un tema por primera vez o quieren ponerse al día. Su objetivo es entender los conceptos básicos o las últimas novedades sobre un asunto. Para este grupo, el contenido debe ser claro, didáctico y accesible, evitando tecnicismos innecesarios.

2. Lectores de evaluación

Estos usuarios ya tienen un interés definido, pero buscan profundizar. Quieren análisis, opiniones contrastadas y diferentes perspectivas sobre un tema. En este caso, el contenido debe ofrecer profundidad, datos relevantes y, si es posible, herramientas comparativas que les ayuden a tomar una decisión informada.

3. Lectores de acción

Tienen una idea clara de lo que quieren hacer y necesitan orientación para llevarlo a cabo. Por ejemplo, si buscan «cómo invertir en bolsa», esperan guías prácticas, pasos a seguir o recomendaciones concretas. El contenido debe ser directo, con instrucciones paso a paso y enlaces a recursos útiles.

4. Lectores de apoyo

Ya han tomado una decisión y buscan información adicional para consolidarla. Por ejemplo, alguien que ha empezado a hacer ejercicio puede buscar rutinas de mantenimiento o consejos para evitar lesiones. Para este grupo, el contenido debe ser de valor continuo, con actualizaciones periódicas y comunidades de apoyo.

De la teoría a la práctica: cómo adaptar la estrategia

Identificar estos perfiles es solo el primer paso. Los editores deben ajustar su estrategia de contenido y distribución para maximizar el engagement. Algunas recomendaciones clave:

  • Personalización: Utilizar datos de IA para ofrecer contenido relevante según el perfil del usuario. Por ejemplo, si un lector muestra interés en análisis profundos, priorizar artículos de opinión o informes detallados.
  • Contenido interactivo: Incorporar herramientas como calculadoras, comparadores o cuestionarios que guíen al usuario según sus necesidades. Esto aumenta el tiempo de interacción y reduce la tasa de rebote.
  • Llamadas a la acción estratégicas: Para los «lectores de acción», incluir botones claros como «Descargar guía» o «Suscríbete ahora». Para los «lectores de apoyo», ofrecer newsletters con actualizaciones o acceso a comunidades exclusivas.
  • Monetización inteligente: Los «buscadores de acción» son más propensos a convertirse en suscriptores o clientes de publicidad premium. Los «evaluadores», en cambio, pueden responder mejor a modelos de suscripción flexibles o contenido freemium.

«La búsqueda con IA no es solo una amenaza para el tráfico de referencia, sino una oportunidad para conectar con audiencias más comprometidas. La clave está en entender sus intenciones y adaptar el contenido a cada etapa de su viaje.»

Conclusión: el futuro de la audiencia pasa por la IA

La búsqueda con IA ha redefinido las reglas del juego. Los editores ya no pueden depender de estrategias genéricas para captar tráfico. En su lugar, deben adoptar un enfoque basado en datos, segmentando a su audiencia según sus intenciones y ofreciendo contenido que responda a sus necesidades en cada etapa del proceso.

Quienes logren entender y aprovechar esta diversidad de perfiles no solo mitigarán el impacto de la caída del tráfico de referencia, sino que construirán relaciones más sólidas y rentables con sus lectores.